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lunes, 28 de diciembre de 2015

Políticas públicas: los resultados importan (o deberían de importar)








Escuché Víctor Lapuente en dos ocasiones hablando de políticas públicas y su capacidad analítica me encantó. Por este motivo, estos días de fiesta he aprovechado para leer su último libro "El retorno de los chamanes". Lapuente, doctor en ciencias políticas por la Universidad de Oxford y profesor de la Universidad de Gotemburgo, en este trabajo defiende la tesis que dice que la retórica del chamán divide la sociedad y paraliza el progreso, mientras que el de la exploradora (siempre lo escribe en femenino) une la comunidad y estimula el avance.

La Nueva Gestión Pública (NGP)

Los principios de la NGP están basados en resultados, por lo que los gestores públicos deberían tener más libertad, más poder y más responsabilidad. En este modelo de gestión de los servicios públicos, preponderante en los países nórdicos, el poder de la Administración se fragmenta y favorece que las iniciativas fluyan desde la base, con el fin de potenciar el trabajo en equipo, la participación y los mecanismos de prueba y error. Es un modelo que facilita que las exploradoras analicen resultados y propongan mejoras basadas en cómo funcionan las cosas en entornos reales.

Muchos chamanes defensores de las políticas públicas ven la NGP como una mercantilización o privatización, contraria a sus recetas encorsetadas por montones de reglamentos y controles. Según dice Lapuente, ahora los charlatanes se están apropiando del debate sanitario y eso hace que, incluso los detalles más técnicos puedan ser objeto de intervención directa de los políticos o del propio parlamento. Cada vez hay más leyes y menos gestión pública, y las exploradoras se quedan sin margen para proponer iniciativas. Los chamanes, por su parte, se han lanzado a una caza de brujas contra todo lo que suene a heterodoxia. Piden transparencia y orden, cuando el que los contribuyentes queremos es claridad y resultados.


La raíz y las ramas

Otra de las tesis que defiende Lapuente es que querer ir a la raíz de los problemas es loable, pero, en términos prácticos, resulta nefasto. Las causas y los responsables de fondo de los problemas colectivos son múltiples, cambiantes y difíciles de medir, y si uno se empeña acabará teniendo tantos enemigos que lo más probable es que le consigan bloquear las iniciativas. En cambio, si dejamos que las exploradoras, dentro de un marco acotado, gocen de libertad para podar ramas, abonar y regar el terreno, hacer pequeños ajustes aquí, o algunos retoques allá, es probable que las cosechas mejoren. En este dilema (ir a la raíz de los problemas o podar ramas) los socialdemócratas nórdicos han seguido los caminos pragmáticos de las exploradoras, de acuerdo con el politólogo Patrick Öhberg: "llevad carne y patatas a la mesa". Resultados por encima de todo.

Dos conclusiones

Lejos de hacer una crítica del libro de Víctor Lapuente, en este post me he ceñido a dibujar unas pinceladas de cómo algunas de las tesis del profesor nos pueden ayudar a reflexionar sobre la gestión de los servicios sanitarios y, si se me permite, he perfilado dos conclusiones: a) debemos saber poner el foco en el debate de resultados por encima del de procedimientos, dentro de un marco de claridad y de rendición de cuentas, y b) si bien ahora el debate sanitario está bloqueado por exceso de politización inapropiada, la situación, como se demuestra en los ejemplos del libro, puede ser reversible, siempre que seamos capaces de generar un movimiento social y profesional en favor de la NGP.

Pido excusas al autor por la visión sesgada hacia la sanidad que en este post hago de su libro (es la esencia del blog). Ahora bien, no quiero dejar de decir que si están preocupados/as por la pobreza intelectual del debate sobre las políticas públicas, no duden en pedir "El retorno de los chamanes" a los Reyes. Ah! Y además está escrito en una prosa excelente. Muchas gracias Víctor.

Posted by Jordi Varela, editor

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