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viernes, 17 de enero de 2014

MBE: la hora de la crítica





Esta semana excepcionalmente he elegido dos tweets porque cuando les seguía la pista por separado me dí cuenta de que estaban relacionados a través de un debate originado en las páginas de BMJ, y por ello me pareció que era más esclarecedor presentarlos juntos. Estoy seguro de que cuando hayan leído el post entero me darán la razón.


El Dr. Des Spence, un médico de familia escocés, es el redactor de un artículo publicado en la sección "From the frontline" del BMJ, revista de la que Tessa Richards, la autora del primer tweet seleccionado, es editora senior." La MBE dio un giro, afirma el Dr. Spence, cuando la industria farmacéutica entendió que sus principios y métodos eran más una oportunidad que una amenaza, y por eso hoy se ha convertido en una arma cargada apuntando a la sien del médico.

La MBE es, ahora mismo, un problema que no hace más que alimentar el sobrediagnóstico y el sobretratamiento. Si no, ¿cómo se explica que en Inglaterra haya aumentado un 66% la prescripción farmacéutica en la última década, cuando esta cifra no se puede justificar ni por el incremento de carga de enfermedad ni por el envejecimiento poblacional?" El autor pide una investigación independiente, libre de la financiación privada, que elabore preguntas que realmente interesen a médicos y pacientes. "Si no somos capaces de enderezar la deriva consumista de la MBE esto será un desastre, aunque me temo que ya estamos abocados a ello". 


El Dr. William Cayley, médico de familia y profesor de la Universidad de Wisconsin entra al debate del artículo del Dr. Spence. Esta réplica la he descubierto gracias al tweet de Gloria Gálvez, enfermera, mediadora y blogger, muy activa, por cierto. De acuerdo con el escrito, el Dr. Cayley cree que la MBE, lejos de lo que piensa el Dr. Spence, no está rota, y que si bien puede haber alguna desviación, en general, es una metodología que se centra en los problemas reales y que ayuda al médico en su práctica clínica. "Somos nosotros, afirma, los que debemos esforzarnos para garantizar que las guías de práctica clínica no se descentren, porque hacer esto también es parte de nuestro trabajo como médicos".

El grito del Dr. Spence refleja una realidad avalada por los datos, mientras el Dr. Cayley, que admite que es tiempo para la crítica, no acepta, en cambio, que la MBE esté rota. El debate está servido.

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