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lunes, 23 de junio de 2014

Hospital generalista vs hospital factoria








En el post del pasado lunes expliqué cómo, de acuerdo con el informe "Future Hospital Commission" (Royal College of Physicians 2013), convendría que, tan pronto como fuera posible, los modelos organizativos de los hospitales fueran capaces de evolucionar en dos direcciones: a) un tercio aproximadamente de la actividad asistencial debería aplicar técnicas de calidad industrial, y b) los otros dos tercios de los pacientes ingresados ​​(casuística compleja) deberían ser tratados de manera radicalmente diferente a como se hace ahora, dadas las deficiencias de la organización del trabajo en las plantas de hospitalización.


En el modelo actual cada paciente ingresado tiene un servicio médico y un médico especialista asignados. La actividad clínica de este médico se desarrolla principalmente a través del curso clínico, de las órdenes médicas (incluyendo peticiones de pruebas y prescripciones farmacéuticas) y de las interconsultas a colegas de otras especialidades. En cuanto al trabajo enfermero hay varias intensidades de modelos que van desde una implicación importante en el proceso clínico, hasta un simple cambio de turnos.

Resumen de las limitaciones del modelo actual de atención a los pacientes ingresados ​​y situaciones de riesgo que se derivan:
  1. La asignación de un médico especialista no garantiza, en absoluto, la continuidad asistencial debido a que muchos de estos especialistas tienen además otras funciones más técnicas, propias de su especialidad, que a menudo les son más atractivas que pasar visita a la planta.
  2. El modelo de guardias médicas no garantiza el mantenimiento de una calidad asistencial homogénea, ni en las noches ni los festivos.
  3. El trabajo de las interconsultas, en general, es de poca implicación. Los especialistas intentan cumplir el compromiso con un dictamen y, pocas veces, de su actuación se deriva trabajo clínico conjunto.
  4. En muchos hospitales hay compromiso del trabajo enfermero con la calidad de la continuidad asistencial para los pacientes ingresados, pero este hecho no es universal, y se detectan grandes variaciones entre centros.
  5. A menudo el paciente ingresado es sometido a cambios de cama, o incluso de planta, por razones de organización logística del centro, y se sabe que este hecho somete al paciente a riesgos evitables.
  6. La calidad de las transferencias de los pacientes complejos, desde el hospital al domicilio, no está garantizado en todos los centros ni en todos los momentos. 

El modelo de hospital generalista
(podría abarcar 2/3 de la actividad hospitalaria)



Cada paciente ingresado en el hospital generalista debe contar con un médico generalista y una enfermera referentes, que son los que presentan el caso en la sesión clínica para la elaboración del plan individualizado conjunto (PI-con). A la reunión asistirán los especialistas necesarios y algunos de los profesionales de la atención primaria (médico o enfermera, o ambos) que conocen bien aquella persona, y que por ello deben opinar sobre el PI-con del paciente ingresado. Estos profesionales de atención primaria son los que después facilitarán la transferencia del paciente a su casa.

Elementos fundamentales para el hospital generalista obtenga los resultados deseados:
  1. Las sesiones clínicas para elaborar el PI-con deben ser fructíferas, y por ello se debe garantizar que los profesionales implicados en el caso asistan. Todo el tiempo que se emplea en estas sesiones es tiempo ganado en eficiencia y efectividad clínica.
  2. El PI-con es el instrumento de trabajo clínico que marca todas las actuaciones del ingreso hospitalario.
  3. Los médicos y enfermeras referentes deben garantizar la aplicación del PI-con mientras el paciente esté ingresado y deben velar por la continuidad asistencial durante las noches y los fines de semana.
  4. Con este modelo de hospital generalista desaparecen las camas hospitalarias asignadas a las especialidades médicas, las interconsultas, el modelo de guardias médicas, tal como se entiende ahora, y los cambios de cama provocados por cuestiones logísticas.

¿Cuál es la nueva distribución de funciones que requerirá el hospital generalista?
  1. En el nuevo modelo, el médico especialista tiene dos opciones: a) trabajar en el hospital factoría, en procedimientos especializados muy estandarizados, y/o b) hacer de consultor en las sesiones clínicas colaborando en la elaboración del PI-con de los pacientes complejos.
  2. El médico generalista será el responsable directo de los pacientes ingresados ​​que le sean asignados. Serán médicos generalistas los internistas, los geriatras y otros especialistas que elijan la función generalista. En este último caso, estos especialistas tendrán una dedicación completa a las salas de hospitalización y no la compatibilizarán con ningún otra función técnica.

Las salas de hospitalización son el recurso más costoso del sistema sanitario. Por sí mismas requieren coordinaciones complejas entre actores muy diversos con visiones y objetivos muy diferentes. La potenciación de la función del médico generalista y de la enfermera referentes y el plan individualizado conjunto para cada paciente deben ser el revulsivo para la mejora de la calidad de la atención a los pacientes ingresados.

Recuerden, si quieren que los hospitales sean más eficientes y más efectivos traten una tercera parte de la casuística con criterios de calidad industrial (hospital factoría), mientras que para los otros dos tercios (hospital generalista), anulen reinos de taifas, refuercen la coordinación entre especialistas mediante el plan individualizado conjunto e incluyan a los profesionales de atención primaria en las decisiones clínicas para sus pacientes ingresados.

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