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viernes, 22 de julio de 2016

"Les hemos destrozado el sistema sanitario"








Hace pocos años, gracias al asunto Wikileaks, descubrimos que la farmacéutica Grifols era uno de los tres puntos que los EEUU consideran estratégicos en territorio español. Los otros dos puntos a proteger, ante un hipotético conflicto terrorista-bélico, son Gibraltar y el gaseoducto que viene de Argelia. Se puede deducir de ello que si alguien quisiera hacer daño de verdad, uno de los ítems relacionados con la salud estaría en lo más alto de la lista de posibles objetivos militares.

Recientemente se han conocido unas conversaciones, digamos que reprobables, mantenidas por dos personajes públicos, uno de ellos el ministro del interior en funciones del gobierno español. De todos los comentarios que se pudieron escuchar, llama particularmente la atención cuando uno le dice al otro, en referencia a Cataluña, "Les hemos destrozado el sistema sanitario" y, al leerlo, instantáneamente pensé en Grifols y Wikileaks.

A continuación lo que se me ocurrió fue ponerme a buscar indicadores regionales sobre el sistema de salud para revisar las cifras y ver cuál había sido en todo caso la destroza. De momento, y hasta donde se puede ver, las cifras no indican que haya habido aparentemente ninguna señal de daños irreparables, más allá de la ralentización generalizado que afecta a todo y en todas partes. Si desean pueden ir a Eurostat y dar un vistazo a los "Regional Health Statistics" disponibles y comprobarlo directamente. Pueden buscar por datos o por tablas en las estadísticas regionales, aquellas que hacen referencia a indicadores de salud. Hay la evolución anual de algunos valores como el ratio profesionales/habitantes o camas/habitantes entre otros.




A pesar de que todo es más bien deprimente y que quizá sería mejor olvidarlo, creo que la desgraciada frase nos ofrece un buen pretexto para hacer algunas reflexiones en clave de pregunta:
  • ¿Que habría que hacer para destrozar el sistema de salud? ¿Alguien podría destrozar el sistema de salud sin que nos diéramos cuenta?
  • ¿Cómo podríamos saber y medir que se ha infligido algún tipo de destrozo irreparable al sistema de salud?
  • ¿Es posible limitar el destrozo de forma que afecte exclusivamente a una determinada comunidad? ¿Se cargarían también de rebote el sistema de salud de las otras comunidades?
  • ¿Se podrían provocar destrozos con efectos retardados?
Más allá de estas preguntas, un punto paranoicas, podemos hacer otras más sensatas:
  • ¿Hay suficiente conciencia de que el sistema de salud es de los servicios más importantes que tenemos como sociedad?
  • ¿Se tienen suficientemente en cuenta las derivadas que tiene el sistema de salud en el sistema productivo? Alguien -que sea responsable- ha calculado, por ejemplo, la cantidad de puestos de trabajo en tecnología que es posible crear en torno al sistema de salud?
  • ¿A pesar del valor que tiene hoy la sanidad pública, se tienen definidos y presentes los retos que permitirán mantener y mejorar lo conseguido?
La lista de preguntas se podría alargar significativamente considerando una visión holística del sistema de salud y especialmente de sus relaciones con las diversas dimensiones del entorno social y económico. El sentido común dice que no debe ser sencillo destrozar un sistema formado por un colectivo de más de 100.000 profesionales, intensivo en conocimiento y del que dependemos todos, incluso mucho más de lo que quisiéramos. Pero el solo hecho de que alguien piense malévolamente, y confiamos en que ingenuamente, en que la torpeza de destrozar el sistema de salud de una comunidad puede ser algún tipo de objetivo, nos debe hacer desconfiar.

Buen verano!

2 comentarios:

  1. Muy interesantes tus reflexiones sin embargo no parecen haber muchos responsables políticos que reflexionen lo que supone para el país el sistema nacional de salud y los retos a los que se enfrentan, más allá de cumplir con los presupuestos asignados cada vez menores. Por otro lado creo que hay sistemas regionales de salud más en peligro que el catalán, a pesar de las incalificables intenciones del ministro.
    Buen verano a todos!

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  2. Muy interesantes tus reflexiones sin embargo no parecen haber muchos responsables políticos que reflexionen lo que supone para el país el sistema nacional de salud y los retos a los que se enfrentan, más allá de cumplir con los presupuestos asignados cada vez menores. Por otro lado creo que hay sistemas regionales de salud más en peligro que el catalán, a pesar de las incalificables intenciones del ministro.
    Buen verano a todos!

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