lunes, 4 de octubre de 2021

La mirada estrecha de las especialidades médicas

Jordi Varela
Editor





El número de pacientes que sufren una o más patologías crónicas de manera simultánea no para de crecer, un fenómeno ligado al envejecimiento poblacional pero no exclusivo de los ancianos, sin olvidar que la aparición de problemas mentales o de marginación social no hace más que dificultar el manejo clínico de los pacientes pluripatológicos, sea cual sea su edad. Sin embargo, las facultades de medicina y los sistemas sanitarios se mantienen tercamente ajenos a dicha tendencia epidemiológica. Solo basta con observar los currículos docentes, los organigramas de los hospitales y las guías de práctica clínica para darse cuenta de lo alejados que estamos de la deseada visión bio-psico-social y, por culpa de ello, la clínica que se practica hoy pierde efectividad y derrocha recursos.

La función generalista más allá de las especialidades

Con el fin de aportar soluciones, Marcel Levi, en "Generalism in modern subspecializing medicine", defiende que la función generalista puede ser practicada por cualquier especialista. Levi, en el artículo, se pregunta: "¿Cómo podemos conciliar la necesidad de especialización con la de la visión generalista?" La solución -según el autor- pasa por romper los límites de las zonas de confort de las especialidades médicas. En esa línea, Levi propone que cuando una paciente que está siendo tratada con corticoides por un linfoma desarrolla una diabetes, la hematóloga sepa tratar esta eventualidad en lugar de enviar la paciente a un endocrinólogo. Del mismo modo, una infección del tracto respiratorio en una persona post-operada debería ser abordada por el cirujano. ¿Hay alguna razón -dice él- por la que una cardióloga no debería tratar un paciente suyo que además padece insuficiencia renal? ¿Por qué una persona mayor que sufre EPOC, insuficiencia cardiaca, fibrilación auricular, diabetes, litiasis biliar y leucemia linfocítica crónica estable, debe consultar a un neumólogo, un cardiólogo, un endocrinólogo, un digestólogo y un hematólogo, cuando sabemos que un solo internista podría cubrir todo su espectro de problemas? Según Levi, estos ejemplos sirven para mostrar que un médico puede estar tan especializado como quiera, pero, además, debe saber tratar a sus pacientes hasta el límite de sus propias capacidades, admitiendo que si las complicaciones le impiden seguir manejando un caso, debería remitirlo a un médico de formación generalista, por el bien del propio paciente.

Por una nueva organización médica basada en clústers

Christpher Whitty y colaboradores en "Rising to the challenge of multimorbidity", en la línea de Marcel Levi, proponen reorganizar la formación médica y los organigramas de los hospitales en base a clústers patológicos. Al menos, dicen, se debería empezar por los más comunes, como de hecho ya ocurrió con algunas enfermedades crónicas, como la esclerosis múltiple o las enfermedades inflamatorias intestinales. La novedad que introducen estos autores consiste en proponer que las habilidades clínicas de los profesionales deberían extenderse a la atención de las complicaciones más habituales de cada proceso. Según el modelo de la medicina de los clústers, los diabetólogos deberían ser especialistas en atender pacientes diabéticos en toda su extensión, convirtiéndose en el referente único para todas las complicaciones de la diabetes avanzada, como las vasculares, las nefrológicas o las oftalmológicas. Una diabetóloga, en esta nueva visión, no sería una endocrinóloga especializada en diabetes, sino un referente en dicha enfermedad que se responsabilizaría de la atención especializada a lo largo de todo el proceso clínico de cada paciente.

Los nuevos tiempos requieren profesionales especializados en atender las necesidades de los pacientes a lo largo de sus procesos clínicos, lo cual requiere una nueva formación bio-psico-social, muy alejada de la vigente de órganos y sistemas. 



1 comentario:

  1. Ni una sola mención a la medicina de familia, la especialidad generalista por antonomasia. Si desde el hospital se tuviera más en cuenta a las médicas de cabecera otro gallo nos cantaría. Me sorprende que, aunque en el artículo comentado en el post no se hable de la medicina de familia, el autor del post la obvie.

    ResponderEliminar