miércoles, 15 de abril de 2020

Telemedicina y telemonitorización: teoría y práctica para la era del coronavirus




La definición básica de telemedicina es la que corresponde a su etimología: así es como se define la prestación de servicios médicos a distancia (del griego “tele”, distancia, y medicina). Esta definición es más amplia de lo que parece pues engloba tecnologías tradicionales que también serían telemedicina, como las campanas de aviso de la llegada de leprosos o las peticiones de recursos sanitarios y medicamentos por telégrafo con cable durante la Guerra de Secesión americana. 


La alerta del coronavirus y la necesidad de telemedicina

Las reticencias culturales y políticas han sido arrasadas por el tsunami de una pandemia en la que los médicos y sanitarios se cuentan entre los afectados y, por tanto, se pueden convertir en agentes infecciosos. Más allá de intentar dimensionar las UCI y las plantillas de los servicios de urgencias a la demanda expresada, en una segunda fase de resistencia se espera que la tecnología, que ha inundado la esfera de lo social durante el confinamiento, sea útil también en el campo de lo sanitario. Aquí, en España, pensamos en el hoy, mientras que en Estados Unidos piensan en el mañana tal y como refleja este artículo del NEJM.

La telemedicina puede ser el arma secreta para intentar poner en circulación a los profesionales sanitarios confinados por patologías previas, por edad o por ser COVID positivos, pero también para controlar a distancia (más allá del teléfono) a pacientes COVID positivos asintomáticos. Hubiese sido perfecto contar con pulsioxímetros y termómetros conectados a una plataforma online de monitorización para controlar de forma masiva los empeoramientos. Sigue habiendo otros enfermos, más allá del COVID-19, que deben ser atendidos y se documenta que los casos llegan cada vez más complicados a los hospitales (desde apendicitis en niños hasta IAM o ictus) lo que ha justificado que centros monográficos pediátricos como Paidodex o el Hospital HM Nens hayan potenciado su servicio de telemedicina atendiendo cientos de consultas en pocos días. En España, la Mutua Universal ha usado este sistema de triaje por telemedicina durante más de 10 años (4) para centralizar las cirugías traumatológicas de pacientes atendidos en sus más de cien centros ambulatorios en todo el territorio español.

Monitorizar a domicilio: técnicamente posible, médicamente deseable

El cambio asistencial de monitorizar a los pacientes crónicos a domicilio para no atenderlos en centros de agudos puede ser por fin una realidad. De este modo, con menos infraestructuras y el mismo personal de soporte, se puede atender a toda la población mediante dispositivos médicos controlados con inteligencia artificial. Esto reduciría el número de urgencias en un 80%, pudiendo ser todo el proceso asistencial mucho más personalizado y eficiente (el nombre de Vanessa Sánchez en la gráfica es óbviamente falso).

También es importante que los centros sociosanitarios y el tercer sector tengan un fuerte enfoque sanitario. La presencia de herramientas digitales de monitorización y control de la salud física y mental, así como el estímulo físico necesario, deben estar en manos de los responsables sanitarios de las residencias, además de contar con sistemas de telemedicina para una correcta transmisión y registro de las órdenes médicas. De este modo se compensaría la escasa presencia médica que hasta hoy ha sido la norma general, mejorando la cobertura sanitaria. 

La telemedicina será una herramienta útil de priorización de servicios y descarga de presión asistencial o no será

La telemedicina será una herramienta útil de priorización de servicios y descarga de presión asistencial o no será. Sobre todo debería ser el camino para que la atención primaria, ahora mismo poco tenida en cuenta, pase de la visita domiciliaria a la de control por telemedicina, un cambio tan natural como el de la conversación presencial a la teleconferencia.

Los pacientes necesitan este paso adelante de la medicina del siglo XXI y lo van a demandar tras el coronavirus. Porque nuestro mañana depende de lo que hagamos hoy. 




Frederic Llordachs
Cofundador de Doctoralia, socio a Docplanner Group y partner a Braincats Consulting

1 comentario:

  1. - Se dice en el texto: "...Esto reduciría el número de urgencias en un 80%, pudiendo ser todo el proceso asistencial mucho más personalizado y eficiente". No entiendo la palabrería "mucho más personalizado": en todo caso sería "despersonalizado".
    - Otra: "...así como el estímulo físico necesario, deben estar en manos de los responsables sanitarios de las residencias": o sea, en manos de "vete tú a saber quién", se pretende dejar "el estímulo físico necesario": no sé si entiendo bien en qué consiste este "estímulo físico", pero dejarlo en manos de "¿quién?" me parece negligente.
    - la última: "De este modo se compensaría la escasa presencia médica que hasta hoy ha sido la norma general, mejorando la cobertura sanitaria". O sea: que la "presencia escasa" (esto es Ausencia más bien), se ve compensada con más ausencia todavía.

    Lamentable

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