En el post de hoy me permitiré un ejercicio peligroso de equilibrismo histórico, utilizando una figura de gran relieve por encabezar la revolución copernicana, Galileo Galilei, como ejemplo de las aportaciones de los florentinos a la revolución en prevención cardiovascular en personas mayores. Peligroso porque Galileo nació en Pisa (Pisa y Florencia tienen relaciones similares a las de Reus y Tarragona!), Aunque vivió muchos años y murió en la preciosa colina de Arcetri, en Florencia, sede del histórico observatorio astronómico.
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viernes, 22 de enero de 2016
Prevención cardiovascular en gente mayor: aportaciones de la escuela florentina
lunes, 25 de marzo de 2013
Práctica clínica virtual (6) Personal Health Record
¿De qué se trata?
Personal Health
Record (PHR) es un recurso electrónico que contiene información clínica
necesaria para que las personas tomen decisiones que afectan a su salud.
Un rasgo común de
las plataformas PHR que he consultado es la accesibilidad que el paciente
tiene de alguna parte "relevante" de información de su historia
clínica (informes de alta hospitalaria, informes de urgencias, resultados
de laboratorio, etc).
Además hay otras
características de PHR remarcables, que no todas las plataformas contienen, ni
tienen resuelto de la misma manera:
- Programación de visitas médicas, de enfermería y de pruebas.
- Auto-monitorización de alguna variable relevante: glucemia, tensión arterial, ejercicio físico, ingesta calórica, peso, etc. El propio paciente es responsable de mantener esta parte de PHR. Es muy útil para poblaciones de riesgo y para pacientes crónicos.
- Control de medicación y gestión de recetas.
- Acceso a imágenes radiológicas. Esta es una parte técnicamente sofisticada que suele verse todavía en desarrollo.
- Buzón de mensajería segura para conectar con el equipo asistencial. Ver post "Práctica clínicavirtual (3)".
- Gestión de la póliza de seguro (sólo las PHR americanas).
Plataformas PHR
genuinamente americanas:
Esta iniciativa
nació en Veterans Administration (VA) y ahora se ha extendido a Medicare y a
numerosas aseguradoras privadas. Blue Button ha convertido un icono de la
reforma Obama, y lo más destacable es que el programa ha logrado que 450
organizaciones se hayan comprometido a llenar de contenido la plataforma. Por
poner un ejemplo, dos asociaciones de enfermeras se han animado en una campaña
que promueve que las enfermeras utilicen Blue Button para conectar con los
pacientes más aislados.
La Carpeta Personalde Salud promovida por l’”Agència de Qualitat i Avaluació Sanitàries de
Catalunya (AQUAS)
Resultados
Dada la evolución
constante y frenética de la introducción de las tecnologías de la comunicación
en la práctica clínica, las evaluaciones aún son muy iniciales, pero de las que
he tenido acceso, destacaría tres:
A National Action Plan to support consumer engagementvia e-health. Informe
elaborado por expertos del gobierno federal estadounidense publicado hace un
mes (febrero 2013) en Health Affairs. Este artículo hace un análisis del estado
de la implantación del e-health en EEUU, del que se concluye, en líneas
generales, que el 65% de la población adulta estaría interesada en acceder on-line
a su información clínica, aunque los profesionales quizá no lo están tanto, ya
que este hecho les implica cambios en la manera de trabajar; y tampoco ayuda
que no haya demasiados disponibilidad de plataformas digitales adecuadas. Todo
ello hace que, según el informe, en EEUU sólo el 17% de la población tiene hoy
acceso a servicios de plataformas PHR.
Association of online patient acces to clinicians andmedical records with use of clinical services. Artículo evaluativo publicado en JAMA en 2012 que
analiza el comportamiento de un grupo de usuarios de "My Health
Manager" y que concluye, contra lo que se podría prever, que las personas
que usan este PHR de Kaiser Permanente son más consumidores que los no
usuarios: se visitan más, llaman más, van más a urgencias y se hospitalizan
más.
Dos artículos
evaluativos, uno sobre PHR e hipertensión arterial y el otro sobre PHR y diabetes, concluyen que las carpetas personales para pacientes crónicos deben
ir acompañadas de programas de continuidad asistencial. Se trata, pues, de
plataformas muy útiles como complemento, pero no como sustitución.
Discusión
Personal Health
Records (PHR) son sin duda un excelente instrumento, sobre todo si son
interactivos y permiten que el paciente se implique en el auto-cuidado. Pienso
que también deberían ser una ventana de internet para que las personas
afectadas de alguna enfermedad crónica o grave tengan un lugar "seguro y
fiable" donde poder consultar.
Fíjense, sin
embargo, en el trabajo que he citado anteriormente de JAMA (gracias MiguelAngel Mañez @manyez por la aportación) que podría interpretarse en el sentido
de que los PHR serían un talismán para las personas más hipocondríacas, lo que
hace añicos las previsiones, ya que ahora se ve que la aproximación digital de
servicios al ciudadano, no reduce su dependencia del sistema sanitario, sino
que aglutina las personas más demandantes y las hace consumidoras de un nuevo
servicio.
Para el próximo
lunes primero de abril tengo preparada la edición del séptimo capítulo de
“Práctica clínica virtual” sobre Telecare o como practicar asistencia sanitaria
a distancia.
lunes, 25 de febrero de 2013
Práctica clínica virtual (3) e-mail, empieza a haber resultados
A pesar de que el
sistema sanitario está yendo muy retrasado en comparación con otras industrias,
en la adopción de servicios on-line, estoy seguro de que los ciudadanos ya
están preparados, y de que si, desde el sistema sanitario, somos capaces de
abrir nuevas líneas de comunicación, de acuerdo con los tiempos que vivimos, el
éxito está garantizado. Eso sí, siempre que los profesionales estemos
dispuestos a adaptarnos, y esta es la parte difícil. No en vano vemos como las
oficinas bancarias y las agencias de viaje, por poner dos ejemplos, han tenido
que redefinir, de pies a cabeza, su modelo de negocio, gracias, o por culpa, de
los servicios on-line.
En este programa de
revisión de evidencia científica (el de la portada azul escaneada), el
Departamento de Veterans Affairs de EEUU se hace la siguiente pregunta: ¿Cuál
es la asociación entre el e-mail "seguro" y los resultados clínicos,
la satisfacción de los pacientes, la adherencia al tratamiento, la eficiencia o
el uso de recursos?
Pero, antes, si me
permiten, aclararé eso del e-mail "seguro", porque creo que es
relevante. Por motivos obvios de seguridad y confidencialidad, siempre que
hablamos del uso de mensajería electrónica para comunicarse entre un paciente y
su médico o su enfermera, lo tendremos que hacer a través de un acceso
protegido, que por ahora es la plataforma de la historia clínica compartida.
Continuando con la
pregunta del documento de Veterans Affairs (es una revisión de julio de 2012),
la respuesta que encuentran los investigadores es que hay una evidencia
"moderada" entre el uso del e-mail por parte de los pacientes y las
mejoras en los controles de glucemia en los diabéticos, mientras que hay una
evidencia "baja" en otras circunstancias y tipologías de pacientes,
tales como el control de la hipertensión, la colitis ulcerosa o la
insuficiencia cardíaca.
Por tanto, con estas
evidencias, es lógico que a partir de ahora, al menos en este post, me ciña a la diabetes, por lo que
les presento un par de publicaciones, una es una tesis doctoral (2012) de Lynne
Harris, que se puede encontrar en la página web de la Universidad de Washington y la otra es una
artículo de la revista Health Affairs (Zhou 2010), sobre un ensayo llevado a
cabo en Kaiser Permanente.
La tesis consultada
en los archivos de la Universidad de Washington dice que casi la mitad de los
diabéticos en EEUU no consiguen tener un control adecuado de su azúcar. En este
punto vale la pena recordar que en España, según un trabajo publicado por J.
Franch del grupo GEDAPS, las cifras son claramente mejores (un 59% de los
pacientes diabéticos tienen una HbA1c inferior al 7%, ver post de 17
de septiembre de 2012). Volviendo a la tesis doctoral, en ella podemos
ver la tipología del uso que los diabéticos hacen del e-mail, y éstos son datos
inicialmente relevantes, porque todo el mundo habla del instrumento, pero casi
no se sabe nada de cómo está funcionando, en los todavía pocos lugares donde se
ha implantado.
Los resultados del
trabajo dicen que sólo un tercio de los diabéticos que tienen acceso utilizan
el e-mail, aunque la mayoría de los usuarios han mostrado un nivel de uso
modesto: 1-3 mensajes por año, combinado con un número algo superior de visitas
presenciales. Los pacientes más activos tienden a ser los de la franja de los
clínicamente más complejos. La tesis demuestra que el uso de e-mail mejora el
control de la glucemia, medida en HbA1c.
En este artículo de
Health Affairs se explica cómo un grupo de investigadores de Kaiser Permanente
diseñó un estudio con 35.423 pacientes con diabetes, hipertensión o ambas
patologías, y consiguieron demostrar que el uso de e-mail entre los pacientes y
los médicos en un periodo de 2 meses se asoció, de manera estadísticamente
significativa, con mejoras en la efectividad clínica, con un 2,0% hasta 6,5% en
mejores niveles de HbA1c, colesterol y tensión arterial. La misma
investigadora principal (Zhou 2007) había demostrado 3 años antes de que el uso
del e-mail reduce el número de visitas presenciales entre un 7 y un 10%.
Discusión
Las tecnologías de
la comunicación han venido para quedarse, hablo de la sociedad en general y,
como bien sabemos, continúo hablando de la sociedad, cuando estas tecnologías
penetran en un tejido empresarial lo cambian drásticamente. A pesar de ello,
todo lo que estamos viendo en esta serie de posts
sobre "Práctica clínica virtual" es que los avances de estas tecnologías
en el sector salud son más bien escasos.
Pienso, sin embargo,
que el modelo sanitario basado en niveles asistenciales y especialidades
médicas tal como ahora lo conocemos no podrá continuar mucho tiempo igual, se
deberá repensar. Pero imagínense que no se hace (por pereza o por resistencia).
¿Qué puede pasar? Pues no duden que si no hay cambios desde dentro, la presión
combinada de la nueva epidemiología (crónicos y frágiles) añadida a la de las
tecnologías de la comunicación ya se encargará de abrir todo tipo de vías de
escape al sistema.
Resumiendo: a pesar
de los escasos resultados que vamos viendo en la apertura de nuevos canales de
comunicación entre pacientes y profesionales, es necesario que desconfiemos: o
nos anticipamos o seremos anticipados.
Bibliografía
Zhou YY, Garrido T,
Chin HL, Wiesenthal AM, Liang LL. Patient access to an electronic health record
with secure messaging: impact on primary care Utilization. Am J Manag Care
2007; 13:418-24.
El próximo lunes 4
de marzo estoy preparando la cuarta entrega de "Práctica clínica
virtual" sobre el acceso on-line del paciente a su propia historia
clínica, e intentaré contestar a la pregunta de: ¿para hacer qué?
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