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viernes, 1 de julio de 2022

La deontología profesional y las agresiones a los colegiados

Andreu Segura
Chomel





Andreu Segura y Amando Martín (coautores). Este artículo ha sido publicado previamente en el blog medicosypacientes.com de la OMC.

Últimamente menudean los ataques a los médicos y, en general, al personal sanitario, lo que, como es lógico, genera consternación no solo entre los profesionales sino también en buena parte de la ciudadanía puesto que, incluso cuando se trata de una reacción a situaciones exasperantes, merece reprobación porque a menudo pagan justos por pecadores y además acostumbra a ser contraproducente.

viernes, 27 de mayo de 2022

Sanidad y salud pública

Andreu Segura
Chomel



La pandemia ha hecho patente la importancia –y también las deficiencias– de la salud pública para afrontar racionalmente –y también de forma más efectiva, segura y equitativa– el impacto atribuible a los daños causados directamente por la infección del SARS-CoV-2. Es decir, los problemas de salud de los afectados por COVID-19, denominación que, por cierto, no se refiere a la infección, sino a la enfermedad (la D de disease). Una patología que si bien puede ser muy grave, afortunadamente lo es sobre todo en una minoría muy selecta de infectados, por lo que debe procederse con cuidado al establecer medidas protectoras drásticas y generalizadas, no sea que el remedio resulte peor que la enfermedad, como puede haber sucedido en algunas ocasiones, según parece.

lunes, 31 de enero de 2022

Por un nuevo relato (verosímil) de la pandemia

Andreu Segura
Chomel



Foto @rclusa

Los últimos acontecimientos relacionados con la pandemia han dejado bien patente la incertidumbre que la caracteriza, pese a los muy notorios avances que se han alcanzado desde que, a finales de 2019, los medios de comunicación se hicieran eco de un episodio de neumonías graves en la ciudad de Wuhan y que la posterior noticia del aislamiento de un virus muy similar al agente causal de la SARS –tanto que fue bautizado como SARS-CoV-2– hiciera aumentar la preocupación por su potencial propagación a todo el mundo. 

lunes, 27 de septiembre de 2021

¿Paternalismo o autoritarismo?

Andreu Segura
Chomel



Si un extraterrestre visitante de nuestro planeta viera las medidas adoptadas ante la pandemia de COVID-19, ¿que diría? ¿Su percepción variaría mucho según los países del mundo que visitase? ¿O las realidades entre países no son tan diferentes como algunos pretenden destacar, a pesar de las distintas condiciones previas existentes?

lunes, 12 de julio de 2021

Perspectiva salubrista versus perspectiva clínica, a propósito de la pandemia

Andreu Segura
Chomel



Los estragos de la pandemia

El artículo de Pifarré y colaboradores(1) sobre la mortalidad prematura atribuible a la COVID-19 ha sido el eje de un debate organizado por Funcas y moderado por el profesor Félix Lobo(2).  En dicho encuentro se ha analizado si las drásticas medidas preventivas adoptadas para limitar la expansión del virus SARS-CoV-2 fueron pertinentes y proporcionadas. En otras palabras, si el remedio no había sido peor que la enfermedad, aun reconociendo que en aquel momento era muy difícil impulsar reacciones más moderadas, con el objetivo de saber si en el futuro deberíamos ser más contenidos.

lunes, 22 de marzo de 2021

Las comparaciones pueden ser odiosas y, lo que es peor, ambiguas: a propósito de las diferencias de mortalidad por la COVID-19 entre países

Andreu Segura
Chomel



El alud de datos sobre la pandemia de COVID-19 es un estímulo para analizarlos a fin de averiguar la importancia del problema y , sobre todo, qué podemos hacer para mejorar la situación. Nada más lógico. Uno de los propósitos de estos análisis ha de ser aclarar si alguna de las medidas adoptadas es realmente efectiva, un objetivo sensato y adecuado dadas las potenciales consecuencias negativas que conllevan algunas de ellas, como por ejemplo las restricciones de la movilidad, las limitaciones educativas o las pérdidas de productividad. El problema es que diseñar y desarrollar estudios para contrastar experimentalmente el efecto de estas medidas, además de ser éticamente discutible, no es en absoluto fácil. La alternativa es recurrir a estudios observacionales y, particularmente, a estudios ecológicos, analizando los datos ya disponibles y tratando de extraer la máxima información posible. O todavía hay otra más imprecisa que es comparar directamente las muertes atribuibles a la COVID-19 en varios países que, según lo que sabemos o sospechamos, han adoptado medidas bastante diferentes para controlar la epidemia. 

lunes, 25 de enero de 2021

Asumir la incertidumbre aumenta la credibilidad

Andreu Segura
Chomel




Stephen Savage. The New York Times. 7 de abril de 2020.

No es raro escuchar quejas de la gente sobre la poca claridad de algunas de las medidas preventivas recomendadas para evitar la transmisión del virus de la pandemia, quejas incluso provenientes de profesionales de la sanidad. En ocasiones son vituperios dedicados a supuestas contradicciones, otras veces denuncias en cuanto a hipotéticas imprecisiones y, en general, lamentaciones acerca de ambigüedades siquiera aparentes. En resumen, requerimientos de una seguridad lo más rotunda posible, lo que sugiere rechazo a ambigüedades, dudas e incertidumbres. Situaciones que nos provocan desazón y zozobra. Incomodidades que tal vez reflejen una predisposición ancestral a eludir aquello que nos hace vacilar, quizás porque en la prehistoria tardar mucho en decidirse se asociaba a una elevada probabilidad de acabar entre las fauces de algún depredador. 

viernes, 16 de octubre de 2020

La pandemia y la agonía de la atención primaria








Agradezco la fotografía a Xavier Blancafort, así como sus sugerencias, 
que también agradezco a Laia Riera y a Vicente Giner.
La COVID-19 ha supuesto una verdadera prueba de estrés para la sanidad española en su conjunto, especialmente para los servicios de atención primaria (AP) ‒particularmente en las fases más avanzadas de la pandemia‒  y  los dispositivos de salud pública (SP) en general, aunque estos no acostumbran a ser objeto de valoración casi nunca, si bien  todos hemos pagado sus limitaciones y deficiencias.  Hace ya tiempo que ambos niveles del sistema nacional de salud vienen languideciendo tal como ilustra ‒aunque esto no sea en mi opinión lo peor‒ el continuado descenso de la proporción del presupuesto sanitario público que les corresponde, especialmente a la SP que no llega al 2% del total.  Claro que la proporción del gasto no es un indicador suficientemente preciso de la eficiencia de los esfuerzos ni, sobre todo, del valor que aporta su actividad a la mejora y mantenimiento de la salud de la población.  Por eso considero más grave la ausencia de estrategias sanitarias y, todavía peor, de políticas públicas saludables, ya que las apelaciones a la salud en todas las políticas han sido sobre todo retóricas. Políticas públicas saludables que deberían incluir naturalmente a la política sanitaria, de modo que esta pudiera contribuir efectivamente a la promoción y protección colectiva de la salud comunitaria, como un elemento más junto a la política educativa, laboral, urbanística, económica, etc.

lunes, 25 de mayo de 2020

La percepción de la magnitud de la tragedia y una posible respuesta: salud comunitaria





foto: rclusa
La valoración que hasta ahora ha merecido la crisis provocada por la COVID-19 ha sido prácticamente unánime. La inmensa mayoría de los profesionales, de los medios de comunicación y de la población en general coinciden en que se trata de un problema singular, inédito y de los más graves, sino el que más, con los que se ha enfrentado la humanidad hasta ahora. Algunos empiezan a preguntarse por las consecuencias negativas de las medidas preventivas, porque hasta hace bien poco las mayores críticas a las autoridades eran por la lentitud de su implantación.

viernes, 21 de febrero de 2020

La seguridad del paciente y la iatrogenia








Entre los problemas de salud pública más importantes en la actualidad destacan los efectos nocivos asociados a la práctica clínica y sanitaria, cuya relevancia es incuestionable dados su impacto y, sobre todo, su etiología. De ahí el desarrollo de la denominada estrategia de seguridad del paciente, cuyo propósito es limitar al máximo el daño que las intervenciones médicas y sanitarias pueden provocar siempre que dicho daño pueda evitarse. 

viernes, 18 de octubre de 2019

¿Apropiación indebida o contribución necesaria?








Si entendemos que la salud no es, como sugiere la definición de Andrija Stampar que adoptó la OMS en 1946, la mera ausencia de enfermedad o de insania, sino algo distinto, sea el bienestar como afirma la citada descripción, sea una razonable capacidad de adaptación funcional como proponía René Dubos, es más fácil comprender la importancia de los llamados determinantes sociales de la salud, entre los que la sanidad no es sino uno más. 

Estos comentarios no implican menosprecio alguno respecto a la atención sanitaria, dada su capacidad de aliviar buena parte de los trastornos que nos causan las enfermedades y, en algunos casos, curarlas definitivamente. Por cierto, insania es, según el diccionario, locura o trastorno mental, una distinción que resalta las especificidades de la patología psiquiátrica. 

viernes, 10 de mayo de 2019

Iatrogenia y agotamiento de los médicos









La preocupación por el burnout de los profesionales sanitarios no está relacionada exclusivamente con la problemática de los recursos humanos, aunque en nuestro ámbito tengan una importancia capital dada la naturaleza del sector, que tiene una marcada dependencia de la mano de obra profesional. Los problemas de recursos humanos afectan al normal funcionamiento de las instituciones proveedoras y, sobre todo, dan lugar a consecuencias graves en la calidad del trabajo desarrollado. 

miércoles, 20 de febrero de 2019

La topografía de la sobreutilización








Cada vez se oyen más voces advirtiendo de los perjuicios asociados al uso excesivo de los servicios sanitarios, aunque todavía sean más numerosas las que claman por las consecuencias negativas atribuibles a la precariedad y los recortes que padece la sanidad pública. 

Claro que tanto unas denuncias como las otras pueden ser pertinentes puesto que los daños en la salud relacionados con la atención médica y sanitaria son consecuencia tanto de la acción como de la omisión. Y no es extraño que ambas coexistan porque, por ejemplo, el abuso de pruebas de imagen conlleva el incremento de la lista de espera de los pacientes candidatos a la exploración, de modo que cuanto mayor sea la proporción de las prescripciones superfluas, más se retrasarán las que son necesarias, aquellas cuyo resultado puede modificar la decisión clínica en beneficio del paciente.

miércoles, 12 de diciembre de 2018

Cuando la sanidad no funciona bien, ¿mejor no tener?








Ya hace casi veinte años, el informe del Instituto de Medicina Equivocarse es humano estimaba que los errores médicos provocaban más muertes anuales que el sida, el cáncer de mama o los accidentes de tráfico. Hace pocos días, en The Lancet, Margaret Kruk y su equipo de salud global de Harvard nos advertían de que la mala asistencia sanitaria está provocando cinco veces más defunciones que el sida en los países con menos recursos. Incluso más muertes que las de las personas que fallecen sin haber podido acceder a la sanidad.

Es obvio que, para ser útiles, las actividades sanitarias han de tener algún efecto positivo en la salud de las personas atendidas. En la salud y en la supervivencia o, todavía más precisamente, en la supervivencia en buena salud. Elemental. Como también lo es pensar que este valor depende en buena medida de hacer las cosas bien. Y no basta con disponer de instalaciones, equipamientos y personal sanitario. Es necesario que funcionen adecuadamente.