Mental fugit
Como sociedad, hemos cambiado nuestra forma de comportarnos en los últimos meses. Y aunque muchos de los cambios continúan, algunos de ellos ya se han consolidado y han venido para quedarse. Uno de estos cambios ha sido el uso de llamadas telefónicas para el seguimiento remoto de pacientes que no pueden asistir a la consulta. Con una llamada telefónica se puede compartir información puntual, como el resultado de una prueba diagnóstica, o atender a una demanda concreta de un paciente, pero uno de los efectos más poderosos que han producido estas llamadas es que, si son realizadas de forma empática, también son capaces de aliviar la soledad, la ansiedad y la depresión.



