Avances en Gestión Clínica inaugura hoy una nueva sección que verá la luz cada miércoles. Esta nueva ventana nos permitirá difundir visiones complementarias a la línea editorial, nos sorprenderá con contribuciones eclécticas y abrirá el abanico de opinión en la exploración de los avances que nos ocupan y preocupan. Cada voz vendrá envuelta en forma de columna y mantendrá su propia identidad que caracterizará su enfoque y contenido.
Para abrir la serie, quisiera centrar la atención en la dificultad de avanzar en sanidad, el reto que entraña lograr buenos resultados y la promesa de algunas soluciones. Incluso en tiempos de bonanza se oía el discurso de la escasez de recursos en sanidad, la necesidad de priorizar en función del valor (coste-efectividad) y las ganancias potenciales de una mejor organización. Y es que los problemas de la sanidad son de difícil solución ya que pertenecen a la categoría de problemas retorcidos (wicked problems) descritos por Rittel y Webber en el marco de la planificación de políticas sociales. El cambio climático, la obesidad infantil o los accidentes de tráfico serían otros ejemplos de problemas retorcidos.