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lunes, 3 de febrero de 2014

Integración de servicios: una maratón más que una carrera de velocidad

¿Qué pasaría si los servicios sociales y los sanitarios trabajaran de manera integrada? Esta es una pregunta retórica, ya que la respuesta es obvia, pero aún así no sabemos por qué cuesta tanto coordinar servicios para personas con necesidades complejas. King's Fund ya editó hace un tiempo una evaluación del caso de Torbay, una experiencia pionera en este sentido, y ahora, de acuerdo con la nueva documentación que han publicado, parece que en Inglaterra se están poniendo las pilas en un proyecto para abordar un cambio real que supere el modelo de prestación de servicios tal como lo conocemos. Este paso de los ingleses creo que es muy relevante, sobre todo en el momento que parece que nuestras experiencias locales no logran generar cambios estructurales.

Si disponen de tres minutos y medio no se pierdan el vídeo de King's Fund. Pero, por si no es el caso, les he preparado un extracto:


viernes, 29 de noviembre de 2013

Ajustar los contratos al valor que aportan los servicios






El Dr. Josep Vidal Alaball es un médico de familia formado en Gran Bretaña y apasionado por la salud pública y comunitaria. Es un tuitero compulsivo, muy activo en temas de innovación.

El link del tweet del Dr. Vidal Alaball, nos dirige a la página web del National Health Service inglés, de nombre "Right Care", que afirma que el objetivo del sistema sanitario es aportar más valor a la salud de las personas y, de acuerdo con este enunciado, propone que los contratos de servicios se ajusten en función de este valor (Commissioning for value). Y para dejarlo claro, los del NHS adoptan la definición de valor de Michael Porter: resultados clínicos en relación a los costes.

viernes, 9 de agosto de 2013

"Commissioning" en Inglaterra: corta vida






El twitter de la revista HSJ (Health Service Journal for Healthcare Leaders) ha lanzado un aviso de un artículo firmado por Chris Fewtrell, investigador de las Universidades de Birmingham y Sheffield. El autor explica que Sir David Nicholson, Director General del NHS inglés, en una conferencia celebrada el mes de junio, aceptó que el modelo de contratación de servicios sanitarios conocido como "Comissioning" no está funcionando bien y se tendrá que replantear. Corta vida, pues, para este modelo de compra de servicios que nació a la sombra de la propuesta del gobierno Cameron el mes de julio de 2010, con la intención de dar más sentido clínico a los contratos de servicios.

lunes, 18 de marzo de 2013

Entrevista Chris Spry: "commissioning" y liderazgo



Chris Spry ha sido directivo en el National Health Service durante 34 años y director de OD Partnership Network desde donde trabajó en programas de formación y desarrollo directivo a nivel internacional, de los cuales se han de destacar los que durante varios años implicaron a los 4 hospitales universitarios de Barcelona. Entre otras distinciones, en 2001 fue nombrado Commander of the Order of the British Empire (CBE) en reconocimiento a su contribución a los servicios de salud.

Chris Spry ha estado en Barcelona invitado por la Agencia de Calidad y Evaluación Sanitarias de Cataluña para explicar la experiencia inglesa en la Jornada de presentación del proyecto "Essencial" y ha tenido a bien conceder una entrevista para el blog de "Avances en gestión clínica ".



Jordi Varela:

Tras su conferencia de esta mañana, le quiero preguntar ¿qué piensa del nuevo modelo de contratación inglés, conocido como "commissioning", y qué resultados está consiguiendo?

"Commissioning" es una nueva forma de contratar servicios que ha promovido el National Health Service con el objetivo de introducir la competitividad entre proveedores y al mismo tiempo promover la evaluación y las incentivaciones económicas basadas en la calidad asistencial.

Chris Spry:

En Inglaterra hemos estado intentando mejorar los sistemas de compra de servicios durante los últimos 20 años, y aún ahora no paramos de hacer ajustes. Como ya he dicho en la conferencia, lo que nos está costando más es la introducción de incentivos financieros vinculados a las mejoras de los resultados clínicos esperados.

Y ahora, viéndolo desde una perspectiva más amplia, me pregunto si el "commissioning" es la manera más efectiva de mejorar la calidad de los servicios. Piense que ya somos muchos los que nos cuestionamos los costes y la burocracia excesiva de todo el proceso concursal, y ya empieza a haber directivos de hospitales que se quejan de la libertad de concurrencia. Incentivarnos a nosotros, dicen, y no tengáis ninguna duda de que mejoraremos.

Otra cuestión que a mí me preocupa es que a finales de este mes de marzo los "Primary Care Trusts" quedarán abolidos y serán sustituidos por grupos de profesionales que deberán iniciar los concursos del nuevo modelo de "commissioning", y esto creo que es un error porque se perderá la experiencia acumulada durante muchos años. Será como empezar de nuevo y, por tanto, preveo tiempos difíciles.




Jordi Varela:

La segunda pregunta es sobre los programas de desarrollo de liderazgo clínico del NHS inglés. Este es un asunto que a nosotros nos interesa mucho, dado que en nuestro país no hay tradición en esta línea.

Chris Spry:

En los últimos años, en Inglaterra, ha habido muchos avances en los programas de liderazgo promovidos por las autoridades sanitarias regionales, que han incluido directores generales, gestores clínicos y otros profesionales relacionados. Para nosotros, por nuestra manera de hacer, siempre hemos facilitado que los profesionales tengan acceso a programas de desarrollo de liderazgo y que dispongan de plataformas para aprender unos de otros, más que que se apunten a cursillos con enseñanzas regladas. También promovemos que aprendan a analizar las dificultades que aparecen en el trabajo real y que se impliquen en la búsqueda de soluciones.

Desde hace poco, he detectado un interés por parte del gobierno de centralizar estas iniciativas y hoy por hoy está por ver si los programas de desarrollo directivo centralizados serán capaces de mejorar los procesos regionales. No quiero ser pesimista, y quiero pensar que el nuevo modelo será mejor.

Una de las cosas que me preocupa de verdad es que estos programas "oficiales" (sean regionales o centrales) están teniendo un impacto más bien escaso. No detecto demasiado entusiasmo. Piense que uno de los principales problemas estructurales que tenemos es la existencia de dos mundos culturales muy separados, los de los gestores y el de los clínicos y, por ahora, no veo ningún programa formativo capaz de superar esta barrera.


Discusión

Chris Spry aborda en esta entrevista dos temas de gran actualidad: la viabilidad de nuevos modelos de financiación y la implicación de los médicos en la gestión clínica. Debemos admitir que los ingleses, pese a fallos sonados, como el del caso reciente del Hospital de Mid-Sttafordshire, en el plano de las iniciativas son bastante más activos que nosotros y, por tanto, siempre es bueno escucharlos y aprender.

Y de lo que he oído y visto, quiero destacar un par de cosas. Por lo que respecta a la financiación, hay un informe de Nuffield Trust (ver post de 1 de octubre), que va en la línea de Chris Spry: muchas dificultades sobre el terreno. Y en cuanto a los programas de desarrollo directivo de los médicos, ya han oído esto que una cosa son las promociones y la otra las barreras entre directivos y médicos. Pues eso, a seguir picando piedra.


El próximo lunes 25 de marzo retomaré la serie "Práctica clínica virtual" con el sexto capítulo destinado a las carpetas de salud de los pacientes o "Personal Health Records".

lunes, 1 de octubre de 2012

Insuficiencia cardíaca ¿Qué programas son los que funcionan?


La insuficiencia cardíaca es el resultado final de la mayoría de las enfermedades cardíacas, sobre todo de las coronarias isquémicas. Se trata de una condición crónica muy prevalente entre las personas mayores (6-10% en los mayores de 65 años), que aporta una gran carga de enfermedad al sistema sanitario.

Tanto por su origen, que no es otro que el fracaso a largo plazo de las patologías cardíacas agudas, como para su diagnóstico, son los cardiólogos, y no los médicos de familia, los que lideran el manejo de unos procesos clínicos casi siempre tórpidos e inciertos, que requieren mucha acción en la comunidad y mucha coordinación entre el hospital y la atención primaria. Como se puede ver, una empresa nada fácil.

La insuficiencia cardíaca, al revés que la diabetes, es un proceso crónico que, como ya he adelantado, le huye de las manos al médico de familia. Para empezar, a la hora de diagnosticar, porque debido a que el diagnóstico clínico sólo es de presunción, se debe enviar el enfermo al hospital para hacer una ecocardiografía de confirmación. Ahora parece, sin embargo, que se ha demostrado que el test "NT-proBNP *" (Verdú 2012), detectable tanto en sangre como en orina, es suficientemente coste-efectivo como para pensar que la atención primaria podría empezar a resolver de forma autónoma el asunto del diagnóstico.
____________
(* NT-proBNP. Los péptidos natriuréticos son hormonas con efecto diurético y vasodilatador, segregados fundamentalmente en el ventrículo izquierdo como mecanismo compensador ante una sobrecarga de presión).


¿Qué programas son los que funcionan?

Una revisión publicada en la revista Health Affairs (Sochalski 2009) y una reciente revisión Cochrane (Takeda 2012) nos dan la pista de cuáles son los programas que están dando mejores resultados.


A pesar de las lógicas dificultades metodológicas que conlleva la evaluación de programas de actuación clínica, los autores de este trabajo financiado por The Commonwealth Fund, tras revisar 10 ensayos clínicos aleatorizados, con 2.028 pacientes, concluyen que los programas que se dotan de equipos multidisciplinarios de acción clínica comunitaria, y las actuaciones con contacto "in person" entre un profesional especializado y los pacientes (a eso le llamamos enfermera gestora de casos), reducen de manera significativa tanto las readmisiones como las estancias en el hospital (dicen que en un 25% y un 30% respectivamente).


Clinical service organisation following hospital discharge for adults with chronic heart failure
Takeda A, Taylor SJC, Taylor RS, Khan F, Krum H, Underwood M.
Published Online: September 12, 2012.
"Chronic heart failure (CHF) is a serious condition, mainly affecting elderly patients. It is becoming increasingly common as the population ages, and carries high risks of emergency hospitalisation and death. This is an update of an earlier review, including clinical trials published since the previous version".

El grupo Cochrane ha revisado 25 ensayos clínicos, con casi 6.000 pacientes, y llega a las mismas conclusiones que la revisión publicada tres años antes en Health Affairs, (la gestión de casos por una enfermera y la atención comunitaria por un equipo multidisciplinario son actuaciones efectivas para reducir hospitalizaciones), con el añadido de que la revisión Cochrane mide además la mortalidad, y para esta variable concluye que la gestión de casos conducida por una enfermera también reduce la mortalidad de estos pacientes.


Y mientras tanto, ¿qué hacen los ingleses?


Ante las dificultades de las reformas, Nuffieldtrust inició un proyecto para explorar el papel de la compra de servicios (commissioning) en la integración de equipos clínicos y niveles asistenciales. Para este post he elegido un caso de comissioning de un servicio cardiovascular integrado del área de Knowsley (un área postindustrial entre Manchester y Liverpool). En esta área los indicadores de salud estaban por debajo de la media nacional, y se observaban dificultades manifiestas de acceso al sistema sanitario, sobre todo en cardiología, que era referida a 4 hospitales diferentes, con lo que ello conlleva de variabilidades de todo tipo.

Las autoridades locales diseñaron un nuevo modelo de servicio cardiovascular basado en:
  • Administración única para todo el área (un solo teléfono, un solo mostrador)
  • Reducción drástica de listas de espera para la visita del cardiólogo
  • Desplazamientos de cardiólogos a la comunidad
  • Implicación de enfermeras comunitarias en la gestión de casos
  •  Servicios de rehabilitación, tanto en los centros sociales como en los centros deportivos

El NHS sacó este servicio a concurso para el periodo 2009-2013 y el ganador fue Liverpool Heart and Chest Hospital Trust, el cual tuvo que asumir unas especificaciones de resultados que le comprometían hasta un 20% de la facturación del segundo año y hasta un 40% del tercer año. A la espera de los resultados del período contratado, una valoración muy inicial apunta a que las urgencias de los enfermos cardiovasculares ya conocidos se ha reducido en un 10%, y las hospitalizaciones en un 12%.


En resumen

La insuficiencia cardíaca es un proceso crónico vinculado a la edad, que se da en pacientes que ya conocen muy bien los caminos de las urgencias de los hospitales y las salas de espera de los cardiólogos. Por este motivo, el modelo que tan bien está funcionando en la atención primaria para el manejo de los diabéticos, no cuaja para el abordaje de los pacientes con insuficiencia cardíaca.

Como se observa en la evidencia presentada en este post, los programas que abordan seguimientos intensivos de estos pacientes en su ámbito comunitario, tanto por parte de equipos multidisciplinarios, como por parte de gestoras de casos (seguro que más económicos), están dando buenos resultados en reducción de hospitalizaciones, de estancias e incluso parece que de mortalidad, además de las mejoras no medibles de confianza y confort del enfermo. También se debe tomar nota, como ya es habitual, que a falta de estudios de coste-efectividad, se cree que la reducción esperable de las hospitalizaciones debería producir la almohada presupuestario suficiente para alimentar los nuevos equipos de actuación en la comunidad.

Para terminar, no debe pasar desapercibida la valentía de los ingleses que, en el caso de Knowsley, especifican en contrato los outcomes esperados, que lejos del fee-for-service, se orientan a las mejoras de resultados clínicos y a las reducciones del consumo sanitario innecesario. Por su parte, creo que los equipos de atención primaria deberían reposicionarse ante las evidencias que, en determinadas casuísticas como en la insuficiencia cardíaca, las actuaciones especializadas en la comunidad son bastante provechosas.


Bibliografía citada

Verdú JM, Comín-Colet J, Domingo M, et al. Punto de corte óptimo de NT-proBNP para el diagnóstico de insuficiencia cardiaca mediante un test de determinaciones rápida en atención primaria. RevEsp Cardiol 2012; 65 (7) :613-9.


El post del próximo lunes 8 de octubre analizará la cuestión de las readmisiones, en las que hoy están poniendo interés tanto las aseguradoras (públicas y privadas) como los proveedores de servicios sanitarios.

lunes, 17 de septiembre de 2012

La atención a los diabéticos ¿Es suficientemente bueno el modelo local?


La diabetes mellitus tipo 2 tiene una prevalencia del 8% en la población general y del 20% en los mayores de 65 años, y si se consideran todas las complicaciones que se derivan, es evidente que estamos ante una de las enfermedades crónicas que más incide en la vida cotidiana de los sistemas sanitarios. Por lo tanto, tener bien enfocado el asunto de la diabetes es muy relevante.

El modelo español de atención primaria de salud incorporó, desde los inicios de su reforma, a principios de los años 80, un modelo integral de atención a la diabetes, con apoyo puntual de los endocrinólogos y, probablemente por ese motivo, los resultados que hoy se registran son muy satisfactorios. Véase sino, en el informe de la OCDE de 2011, que cuando se analiza la tasa de hospitalizaciones por ingresos debidos a diabetes mal controlada, España muestra la tasa más baja, de entre un grupo de 24 países.




En la parte izquierda del gráfico, donde hay los datos acumulados, se ve que los 3,3 ingresos por cien mil habitantes y año que registra España son la mitad que los del segundo país de la lista, Israel, una quinta parte que los de Portugal, una sexta parte que los de Estados Unidos y del Reino Unido, y así hasta llegar a los peores resultados de la serie, que son los de Austria, con 187,9 ingresos por cien mil habitantes y año.

En Cataluña, la base de datos de CMBD del CatSalut ha elaborado un programa para la consulta de indicadores de calidad llamado MSIQ (Módulos para el Seguimiento de Indicadores de Calidad), los cuales tienen un apartado dedicado a los ingresos potencialmente evitables (Indicadores de Calidad de la Prevención). La siguiente tabla está extraída de MSIQ, y en ella se puede observar como, en el período 2004-2011, en Cataluña hay una mejora muy marcada de las hospitalizaciones atribuidas a la diabetes o a sus complicaciones:


Hospitalizaciones evitables debidas a la diabetes o a sus complicaciones
Tasas de hospitalizaciones anuales por cien mil habitantes. Fuente: MSIQ CatSalut

2004
2011
Ingresos por diabetes no controlada
5,9
2,5
Ingresos por complicaciones de la diabetes a corto plazo
17,8
13,9
Ingresos por complicaciones de la diabetes a largo plazo
42,5
32,2
Ingresos por amputaciones debidas a la diabetes
22,7
19,9

La creación de GEDAPS (Grupos de Estudio de la Diabetes en Atención Primaria) dio más empuje y más instrumentos a la asistencia primaria para hacer una gestión clínica de los pacientes con diabetes tipo 2. Hay dos publicaciones (Franch 2009, Mata-Cases 2012) vinculadas a las actividades de estos grupos, además de otra publicación aparecida recientemente en Diabetes Care (Vinagre 2012), que corroboran que los programas de atención a la diabetes desde la atención primaria local están en un proceso prometedor de mejora continua.

La siguiente tabla es un extracto del primero de los artículos (Franch 2009) que hace una comparación temporal de datos españolas del periodo comprendido entre 1996 y 2007:

Outcomes intermedios

1996
2007

HbA1c <7%
43,0%
59,0%
Dif. sign.
HbA1c >10%
10,1%
4,6%
Dif. sign.
TA <140/90
59,1%
65,1%
Dif. sign.

Outcomes finales

1996
2007

Retinopatía
34,3%
15,6%
Dif. sign.
Ulceras pie
5,7%
3,1%
Dif. sign.
Amputaciones
2,4%
0,5%
Dif. sign.

La hemoglobina glucosilada (HbA1c) es una prueba de laboratorio que registra el control o descontrol de la glucosa en sangre de al menos las 4 semanas anteriores al test. Nótese que tener el 59% de la población de diabéticos en cifras por debajo del 7% de HbA1c (en tendencia ascendente) y el 4,6% en cifras por encima del 10% (en tendencia descendente) son resultados claramente positivos que no hacen más que corroborar la bondad del trabajo continuado de los equipos de atención primaria sobre el grupo de pacientes con diabetes tipo 2; sin menospreciar las mejoras observadas en las tres complicaciones seleccionadas en la tabla anterior (retinopatías, úlceras de pie y amputaciones), todas tres en claro descenso. Los otros dos artículos citados (Mata-Casas 2012 y Vinagre 2012) se ciñen al ámbito de Cataluña, pero los resultados que muestran van en la misma línea positiva que el estudio español de GEDAPS (Franch 2009).

Menos satisfactorios son, en cambio, los resultados españoles en los campos de otras patologías crónicas como las respiratorias. En el informe de la OCDE se observa como los 43,9 ingresos por cien mil habitantes y año por asma y los 139 por EPOC hacen que España ocupe el lugar 16º y 8º respectivamente. En ambas condiciones, la cifra de ingresos evitables es francamente mejorable, sobre todo si se tienen en cuenta los excelentes resultados de la diabetes y las potencialidades del modelo de atención primaria local.


Discusión

Los sistemas sanitarios occidentales tienen hoy dos preocupaciones que destacan claramente por encima de las otras: reducción presupuestaria y derroche de recursos por desajustes en el tratamiento de pacientes crónicos. En cuanto a la primera de las preocupaciones no sé muy bien qué decir, pero en cuanto a la segunda me atrevo a sugerir que para el abordaje de los pacientes con enfermedades crónicas, sobre todo las más importantes, se adopten las fórmulas que tan bien están funcionando para la diabetes en España:

1.  Protagonismo exclusivo de la atención primaria multidisciplinar: médicos, enfermeras, fisioterapeutas, trabajo social y trabajo a domicilio. Potenciación del autocuidado de los pacientes siempre que sea posible.

2.  Apoyo a distancia de los especialistas: neumólogos, cardiólogos y geriatras, pero sin integrarse en el equipo de primaria.

3.     Para cada una de las patologías crónicas, considerar si conviene hacer una selección de los pacientes más complejos, y más consumidores, para elaborar, si es necesario, programas específicos con equipos diferenciados.

4.    Y, por fin, el último eslabón: capacidad de compra (el commissioning inglés) por parte del equipo de atención primaria que se hace responsable de atender la cronicidad. Ésta, se admite, sería una iniciativa aún no probada.


Bibliografía referenciada anteriormente
  • OECD (2011), Health at a Glance 2011: OECD Indicators, OECD Publishing. Se puede descargar libremente.
  • Franch J, Artola S, Diez J, Mata M. Evolución de los indicadores de calidad asistencial al diabético tipo 2 en atención primaria (1996-2007). Med Clin (Barc) 2010; 135 (13) :600-7.
  • Mata-Cases M, Roura-Olmeda P, Berengué-Iglesias M, et al. Fifteen years of continous improvement of quality care of type 2 diabetes mellitus in primary care in Catalonia, Spain. Int J Clin Pract, March 2012; 66,3:289-98.
  • Vinagre Y, Mata-Cases M, Hermosilla E, et al. Control of Glycemia and Cardiovascular Risk Factores in Patients With Type 2 Diabetes in Primary Care in Catalonia (Spain). Diabetes Care 2012; 35:774-9.

El próximo lunes 24 de septiembre quiero hablar de las fracturas de fémur de la gente mayor como el problema de salud más bien correlacionado con su propia tasa de hospitalización, cuestión, sin embargo, que no deja de ser un tecnicismo (aunque interesante ), porque lo que es más atractivo de esta accidentalidad es saber por qué ocurren las variaciones, no en la práctica clínica, sino en su incidencia. Y la pregunta es: ¿es posible influir desde la actuación comunitaria?

Pues ya veremos.