Mostrando entradas con la etiqueta Triple Aim. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Triple Aim. Mostrar todas las entradas

viernes, 12 de julio de 2019

La experiencia del paciente es clave, pero… ¿qué hay de la del profesional?








Hoy en día nadie pone en duda que existe relación entre la experiencia del paciente y la del profesional. Aunque a menudo se presta más atención a la primera, la realidad es que ambas son igual de importantes y necesarias, y su mejora conjunta es imprescindible para alcanzar resultados satisfactorios.

Esta reflexión es más pertinente en la medida que trabajamos en organizaciones de salud que se plantean mejorar y/o reorganizar la forma como se relacionan con sus pacientes. Si bien hace tiempo que hablamos de la evolución del concepto del Triple Aim de la asistencia sanitaria (mejores resultados de salud, costes más bajos, mejor atención a los pacientes) al del Quadruple Aim, añadiéndole la cuarta dimensión de la experiencia del profesional, seguimos trabajando los programas de experiencia del paciente y experiencia del profesional de forma independiente. Normalmente, el primero liderado por el área de atención al paciente y el segundo por recursos humanos o dirección médica y dirección de enfermería.

lunes, 8 de julio de 2019

El mismo reto en Sao Paulo, Dallas y Phoenix: ¿cómo reducir la variabilidad clínica injustificada?








Triple Aim, Right Care, Less is More, Nothing with Me without Me, Lean... son conceptos, principios y enfoques metodológicos cada vez más presentes en las instituciones sanitarias y sobre los que tratamos frecuentemente en los posts de Avances en Gestión Clínica. Todos tienen como objetivo aprovechar mejor los recursos y destinarlos a lo que realmente aporta valor para el paciente, avanzando con ello en sostenibilidad, calidad y seguridad. Si bien queda claro que este es el camino, el verdadero reto es cómo llevarlo a la práctica en cada una de nuestras instituciones. Y por ello es importante leer y viajar para aprender de otras instituciones. 

viernes, 14 de junio de 2019

“Casual Friday” una innovación organizativa quadruple aim en atención primaria








Muchas veces no somos conscientes de que podemos avanzar en modelos organizativos de valor que cumplen las condiciones del cuádruple objetivo (quadruple aim): mejorar la experiencia del paciente, mejorar la salud de la población, tener un coste razonable y mejorar la experiencia del profesional.


Un debate permanente en atención primaria es la accesibilidad, porque en los equipos se atiende a todas las personas que están programadas y a las que piden ser atendidas sin cita previa. Pero si la accesibilidad se mide como la posibilidad de encontrar una cita previa con el profesional de referencia, con excesiva frecuencia la espera para ser atendido en agenda programada puede alargarse a dos o tres semanas y, a veces, más. Varios equipos de atención primaria (EAP) han resuelto este problema a través del "Casual Friday", entre ellos los compañeros del EAP Vinyets de Sant Boi de Llobregat.

lunes, 21 de septiembre de 2015

Lecciones aprendidas después de siete años de Triple Aim








En 2008 los investigadores del Institute for Healthcare Improvement (IHI) propusieron unos principios metodológicos tanto para las organizaciones sanitarias como para los proyectos de salud poblacional, con el fin de que, de manera simultánea, se pudieran mejorar a) la experiencia individual de cada paciente, b) la salud poblacional y c) los costes de la sanidad. Esta propuesta, conocida como Triple Aim, ha sido ya tratada en este blog (véase Triple Aim en las etiquetas).

Ahora, siete años después, un equipo de IHI ha evaluado el impacto de la iniciativa mediante el análisis de 141 proyectos de 10 países diferentes, y de este trabajo me gustaría destacar tres conceptos:

Replicación de mejoras (small theory)

A menudo cuando nos enteramos de alguna mejora que parece prometedora, nos viene a la cabeza una idea fuertemente conservadora, "eso aquí no funcionará." Para ayudar a superar las dificultades en la replicación de mejoras, un equipo combinado de investigadores del Instituto Karolinska, de Robert Wood Johnson Foundation, de IHI y de Harvard Medical School, han desarrollado un modelo que ayuda a conducir las innovaciones hacia a una teoría general a partir de pequeñas experiencias, es lo que llaman small theory. Si, por ejemplo, en un estudio se ha demostrado que un determinado programa formativo para enfermeras de UCI reduce el número de muertes por sepsis (ver Edusepsis), se trata de probar este programa en muchas unidades de críticos de culturas variadas y observar cuáles son los factores que hacen que en unos ambientes se obtengan los resultados esperados (reducción de la mortalidad específica) y en otros no, y a partir de estas pequeñas observaciones en la implementación, se puede ir completando la teoría general sobre cómo lanzar un programa que se amolde a un abanico cada vez más amplio de circunstancias diferentes.

lunes, 27 de abril de 2015

Gestión clínica moderna: los fundamentos








En las últimas décadas, la gestión clínica ha tenido un par de disrupciones conceptuales que han ido generando interés por el acto asistencial como objeto de estudio. La primera de ellas fue cuando, a principios de los 90, Muir Gray, David Sackett y un grupo de epidemiólogos británicos bajaron la epidemiología clínica desde la academia a la consulta y desarrollaron la medicina basada en la evidencia; y la segunda surgió cuando los gobiernos y los profesionales sanitarios fueron conocedores de la capacidad de hacer daño que se derivaba del trabajo clínico. El informe "To err is human" del Institute of Medicine de finales de 1999 dio el pistoletazo de salida de los programas de seguridad de pacientes. Ahora, en la segunda década del siglo XXI, a partir de aquellos fundamentos (evidencia + seguridad), todo el interés está puesto en saber qué valor aporta la práctica clínica a la salud de las personas.

Las bases conceptuales de la gestión clínica moderna



Los tres pilares de Michael Porter. El veterano profesor de Harvard, experto en competitividad empresarial, tuvo un contacto con el sistema sanitario y, a partir de sus propias observaciones, escribió un libro que venía a decir: "Les veo obsesionados por la eficacia de sus actos y en cambio poco centrados por la efectividad que se deriva de ellos." De manera sintética, la aportación porteriana en la gestión clínica se resume en sus tres pilares: a) definir objetivos de salud que sean valiosos para cada paciente, b) saber cómo medir el valor salud que se aporta con cada actividad clínica y c) reordenar los servicios asistenciales en función de las necesidades del proceso de cada enfermedad.

lunes, 13 de abril de 2015

Ahorrar sangre: estrategias para romper resistencias


La evidencia es clara: evitar transfusiones innecesarias salva vidas y genera ahorros con criterio clínico. La revista Nature se hace eco de este aforismo en un artículo que recoge la investigación que viene insistiendo en que de sangre la justa y necesaria (ver también en este blog: "Sangre cuanta menos mejor"). Esta cuestión de la sangre es muy curiosa, y contradictoria. No en vano, para las naciones modernas, poder disponer de un sistema de donación voluntaria es motivo de orgullo. Mucha gente lo cree y, cuando hay un desastre, la primera reacción de muchos ciudadanos es acudir a hacer cola para donar sangre. Y hay que resaltar que la evidencia va a favor de la intuición popular: las transfusiones funcionan mejor para los accidentados con hemorragias importantes y para los pacientes más complejos, pero en cambio pueden ser perniciosas para los pacientes con problemas más livianos.

¿Transfusión = trasplante?

Los hematíes transfundidos tienen dos problemas, el primero es que en el proceso de almacenamiento pierden flexibilidad, lo que les puede hacer disminuir efectividad en el transporte de oxígeno, y el segundo es que en realidad son células ajenas que contienen antígenos (más allá de los ABO y Rh) que despiertan reacciones inmunológicas de intensidades variadas. Sobre estas cuestiones fisiopatológicas no hay todavía suficiente investigación, pero muchos creen que en estos dos puntos se halla el origen de los problemas transfusionales.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Del Triple Aim al Quadruple Aim









Los adeptos al Blog Avances en Gestión Clínica estarán familiarizados con el término Triple Aim acuñado por Donald Berwick del Institute for Healthcare Improvement de EEUU1, que reconoce ​​ aquellos proyectos clínicos que alcanzan simultáneamente el triple objetivo de:
  1. Mejorar la experiencia de los pacientes (satisfacción y calidad)
  2. Mejorar los resultados clínicos en la población
  3. Reducir costes per cápita de la atención sanitaria

Podemos aumentar la calidad a costa de incrementar el coste, o bien reducir costes a expensas de la calidad de la atención a los pacientes o a costa de los resultados clínicos. Pero según Berwick, únicamente concentrándonos en alcanzar de manera equilibrada los objetivos en las tres dimensiones de forma simultánea podemos mejorar la atención sanitaria de una población. El concepto resulta atractivo pero es más fácil de entender que de implementar.

Recientemente han aparecido voces críticas que afirman que el Triple Aim se queda limitado y debería contemplar, si me lo permiten, “una cuarta pata” u objetivo: la satisfacción de los profesionales sanitarios.

lunes, 11 de agosto de 2014

Iniciativas "Triple Aim": todos ganan







El Institute for Health Improvement de EEUU ha propuesto que reconozcamos como Triple Aim​​ los proyectos clínicos que alcancen el triple objetivo de a) mejorar la experiencia de los pacientes, b) mejorar los resultados clínicos y c) reducir costes. Y claro, si el triángulo Triple Aim ​​acaba saliendo equilátero, el éxito del proyecto debería estar garantizado: pacientes satisfechos, profesionales animados y gestores viendo cómo los recursos se asignan de manera más adecuada a como se hacía anteriormente.

De acuerdo con esta línea, en esta tercera recopilación de verano he elegido 6 posts que hablan de 4 proyectos Triple Aim​​: programas de optimización de uso de antimicrobianos, programas de ahorro de sangre, sistemas de apoyo a la solicitud de diagnóstico por imagen en base a la evidencia y un ensayo clínico para adecuar la prevención del cáncer colo-rectal. Estos proyectos se añaden a los que ya elegí en una de las recopilaciones del verano pasado (Es la hora de los profesionales): fast-track de cirugía colo-rectal, gestión enfermera de la demanda, bacteriemia cero y Edusepsis (un proyecto para reducir la mortalidad por sepsis en las UCI).

En resumen: experiencias transformadoras lideradas por profesionales que obtienen buenos resultados y ahorran. Que disfruten de la recopilación.

Antibióticos: resistencias y costes
La pérdida progresiva de actividad de los antimicrobianos frente a los microorganismos más activos en la patología infecciosa, especialmente en el marco hospitalario...
Leer más

Resistencias microbianas: un ejemplo Triple Aim 
Como a continuación del post de 17 de marzo sobre antibimicrobianos y resistencias, dada la importancia del tema, en este post quiero presentar el diseño de una matriz...
Leer más

lunes, 19 de mayo de 2014

Resistencias microbianas: un ejemplo Triple Aim








Como a continuación del post de 17 de marzo sobre antibimicrobianos y resistencias, dada la importancia del tema, en este post quiero presentar el diseño de una matriz que puede ser de ayuda para los responsables del control de infecciones de los hospitales.

En el año 2007 dos sociedades científicas norteamericanas publicaron una guía para desplegar Antimicrobial Stewardship Programs (ASP) en las instituciones sanitarias. Cinco años más tarde, tres sociedades científicas españolas adaptaron aquellas guías y sentaron las bases de los Programas de Optimización del uso de Antimicrobianos (PROA).

Estos avances metodológicos son relevantes debido a que hay evidencia suficiente para pensar que los programas de gestión de antimicrobianos reducen resistencias y costes. Por tanto, con la racionalización (que no racionamiento) del uso de los antimicrobianos estamos ante un ejemplo claro de Triple Aim​. Recuerden que reciben esta consideración los programas que, de manera equilibrada, consiguen tres tipos de objetivos: mejorar los resultados clínicos, mejorar la vivencia de los pacientes y reducir costes.

lunes, 14 de abril de 2014

Cáncer colorrectal: estrategias de prevención









El cáncer colorrectal es el tercer cáncer en frecuencia entre los hombres y el segundo entre las mujeres. La mayoría de estos cánceres se desarrollan a partir de pólipos adenomatosos en un período que puede ser de diez años o más. Esta larga progresión da margen suficiente para abordar estrategias preventivas con niveles razonables de efectividad, en un contexto de una mucosa donde la presencia de pólipos es bastante frecuente, a pesar de que sólo algunos de ellos evolucionarán hacia la malignidad.

La colonoscopia es una técnica que se ha mostrado efectiva en la reducción de la mortalidad por cáncer colorrectal, pero a nadie se le escapan las dificultades de aplicar de manera extensa esta técnica, dada la baja adherencia a las llamadas y los elevados costes del programa, sin olvidar los efectos secundarios inherentes a la práctica de la colonoscopia. Por este motivo me ha parecido oportuno el estudio que lideran el Dr. Enrique Quintero (Hospital Universitario de Canarias) y el Dr. Antoni Castells (Hospital Clínic) que compara, en un ensayo clínico prospectivo con más de 50.000 personas llamadas, la práctica de una colonoscopia una sola vez con el análisis de una muestra fecal (con test inmunoquímico) cada dos años. El trabajo tiene una previsión de seguimiento de 10 años, y su objetivo es medir el impacto, en términos de mortalidad evitada, y aunque ahora está en plena evolución, New England les ha publicado un informe de progreso.

lunes, 17 de marzo de 2014

Antibióticos: resistencias y costes









La pérdida progresiva de actividad de los antimicrobianos frente a los microorganismos más activos en la patología infecciosa, especialmente en el marco hospitalario, hacen necesaria una intervención sistemática para optimizar su uso prolongado y su vida útil, sobre todo teniendo en cuenta que disponemos de evidencia suficiente para pensar que con programas bien estructurados se pueden reducir resistencias y, por tanto, solucionar situaciones clínicas muy complicadas y, de paso, bajar costes. Un caso claro de "Triple Aim​​", ¿recuerdan?: a) más calidad, b) mejores outcomes, y c) menos costes.

¿Qué es un PROA?

Dos sociedades científicas norteamericanas publicaron en 2007 las guías para desplegar Antimicrobial Stewardhip Programs en las instituciones sanitarias. Cinco años después, en 2012, tres sociedades científicas españolas actualizaron estas guías en un documento de consenso que permite desarrollar Programas de Optimización del uso de Antimicrobianos (PROA) en 7 parámetros: 1) aspectos organizativos, 2) apoyo institucional, 3) recursos técnicos y humanos, 4) objetivos e indicadores, 5) intervenciones educativas, 6) intervenciones restrictivas y 7) medidas no impositivas.

lunes, 24 de febrero de 2014

Ahorro de sangre = más calidad, menos morbimortalidad, menos costes








En el post del viernes pasado vimos como un meta-análisis demostraba que la restricción de transfusiones de sangre mejoraba resultados clínicos y disminuía mortalidad. Con aquellos datos, uno se podría preguntar: ¿es que la sangre no es lo suficientemente segura? Pero cuando se indaga en el debate científico, ya se ve que no estamos ante un asunto de seguridad, sino de efectividad clínica y de reacciones adversas inmunitarias no bien conocidas hasta hoy. Es probable, dicen los expertos, que los hematíes transfundidos dispongan de una capacidad funcional disminuida debido al propio proceso de almacenamiento y a los ataques del sistema inmunitario. En cambio, las pautas de promoción de eritropoyesis pueden poner en circulación hematíes jóvenes y propios, altamente competitivos en funcionalidad. Según un comentario recogido de una conferencia de Axel Hofmann: "Nuestra propia sangre es todavía el mejor líquido que puede correr por nuestras venas". 

viernes, 21 de febrero de 2014

Sangre: cuanta menos mejor





El Dr. Enrique Gavilán obtiene, con éste, el tercer tweet de la semana. El primero fue referente a la génesis de nuevas enfermedades y el segundo a la poca consistencia de la mitad de las recomendaciones de la OMS. Este tweet elegido hoy nos lleva hacia el universo de la indicación de las transfusiones de sangre.

El artículo referenciado ha sido publicado este mismo mes en el American Journal of Medicine. Se trata de un meta-análisis y una revisión sistemática. Los investigadores americanos que firman el trabajo rastrearon Medline para buscar ensayos clínicos controlados que compararan resultados clínicos de grupos de pacientes con los que se habían empleado criterios restrictivos (Hb <7g/dL) para la indicación de transfusión de sangre, con los resultados que habían obtenido otros pacientes que habían sido transfundidos con criterios más liberales. Finalmente se seleccionaron tres ensayos con 2.364 participantes, en los que el meta-análisis mostró que los pacientes que habían sufrido criterios restrictivos en la indicación de la transfusión habían mostrado, de manera significativa, menos síndromes coronarios, menos hemorragias, menos infecciones bacterianas y menos mortalidad que los que se habían transfundido con criterios más liberales.

lunes, 10 de febrero de 2014

Nuevo decálogo: 10 estrategias para mejorar resultados y ahorrar con criterio clínico






Hace algo más de 9 meses, en concreto el 29 de abril de 2013, publiqué un decálogo de cómo ahorrar con criterio clínico, que ha recibido 7.395 visitas en slideshare. Dado el interés observado por el tema, he creído conveniente elaborar ahora una actualización de ese trabajo, ya que, durante este período, las fuentes documentales de lo que podríamos llamar fenómeno "Right Care", han tenido una gran evolución, que no hace más que reflejar el interés que desde muchos puntos de vista genera la necesidad de orientar las prácticas clínicas hacia el valor que realmente aportan a la salud de las personas.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Diagnóstico por la imagen: ajustando la indicación

Saurabh Jha, un radiólogo del Hospital de la Universidad de Pennsylvania, en un artículo en New England (From imaging gatekeeper to service provider: a Transatlantic journey), explica que cuando hizo el MIR en el Reino Unido, los residentes temían a los radiólogos, no en vano uno de ellos era conocido como el Dr. No. Luego migró a los Estados Unidos y rápidamente se dio cuenta de que allí los radiólogos, que actuaban, y facturaban, como proveedores, más bien eran el Dr. Yes. La implicación del radiólogo en el razonamiento clínico había desaparecido.

Hay una percepción generalizada, y aquí también, de que las grandes inversiones de los modernos equipos de diagnóstico por la imagen están aumentando su uso desproporcionado, y la posición de los radiólogos, muchos de ellos implicados en las inversiones, está lejos de la función de gatekeeper, ensalzada por el Dr. Jha. En este sentido es reveladora una carta publicada en JAMA Internal Medicine (Overuse of Magnetic Resonance Imaging), sobre una metodología de consenso (Rand Corporation University of Los Angeles California UCLA) para averiguar el grado de indicación de Resonancias Magnéticas para casos de dolor lumbar y cefalea. Los resultados dicen que el 77% de los expertos consultados, por ejemplo, creen que la indicación de RM en lumbalgias de menos de 6 semanas de evolución es inapropiada, o no bien fundamentada.

lunes, 26 de agosto de 2013

Reformas y mejoras: es la hora de los profesionales

Cuarta recopilación de verano: 6 posts que relatan iniciativas procedentes de los profesionales, que están aportando buenos resultados.



Posts elegidos:


Fast-track surgery ¿Una nueva revolución después de la laparoscopia?
En la década de los 90 dos grupos diferentes de profesionales quirúrgicos elaboraron nuevas estrategias para intentar mejorar...

Salud mental, la transformación más contundente
La prestación de servicios de salud mental ha dado un giro espectacular en los últimos 40 años, por este motivo pienso que un blog como éste, especializado en "Avances en gestión clínica"...

lunes, 8 de julio de 2013

Gestión enfermera de la demanda en la atención primaria


La gestión enfermera de la demanda tiene por objetivo dar respuesta, dentro del ámbito de la profesión enfermera, a personas que acuden a un centro sanitario con un problema de salud que necesita atención preferente. Esta actuación clínica hay que diferenciarla del triage enfermero de los servicios de urgencia, donde se ofrece: recepción, acogida y clasificación del problema planteado, sin ninguna actividad clínica adicional.

En 2005, el Centro de Salud de Can Bou en Castelldefels, gestionado por CASAP (un consorcio público ICS - Ayuntamiento) puso en marcha una experiencia pionera de gestión enfermera de la demanda y por ello preparó una "Guía de intervenciones enfermeras" con la siguiente clasificación de grupos:
  1. Problemas de salud en los que la protocolización permite que las enfermeras sean las que finalizan el proceso clínico y, por tanto, ellas mismas son las responsables de la recepción de los enfermos y de la resolución de los problemas de salud.
  2. Problemas de posible intervención de urgencia en los que las enfermeras son autónomas sólo en la primera parte del algoritmo. Después hay un punto del protocolo donde interviene el médico.
  3. Problemas de salud que precisan una valoración inicial de gravedad por parte de la enfermera, previa a la intervención del médico.

lunes, 13 de mayo de 2013

Conjura profesional para la mejora de la efectividad clínica

El Dr. Joan Escarrabill es el Director del programa de atención a los pacientes crónicos del Hospital Clínic de Barcelona. Como neumólogo se formó y creció en el Hospital de Bellvitge, donde tuvo la oportunidad de ejercer varias responsabilidades en el ámbito de la gestión clínica. 

El Dr. Escarrabill siempre ha desplegado una actividad generosa en el ámbito de la docencia y nunca ha tenido una negativa cuando se le ha pedido si quería explicar lo que había aprendido. Conociéndole, pensé en él para introducir este post sobre la conjura profesional para la mejora de la práctica clínica, y ahí tenemos su clarividente presentación:



Las guías de práctica clínica a menudo tienen dificultades para implantar su mandato en el mundo de la medicina real. Por este motivo son muy destacables las iniciativas nacidas genuinamente en el mundo profesional que cuentan con instrumentos a su alcance como la persuasión, la formación y el audit clínico.


   
Para ilustrar lo que quiero decir, he elegido tres proyectos que se mueven en un campo tan sensible como el de las infecciones en los hospitales. El primero es de un equipo de intensivistas de Michigan, el segundo de un grupo también de intensivistas de Sabadell y el tercero de un grupo multidisciplinario de Sevilla.



El Dr. Pronovost y su equipo promovieron un estudio en 108 unidades de cuidados intensivos, en las que se demostró que si se garantizaba el cumplimiento de una pauta muy básica (ver figura anterior), se podían reducir las bacteriemias por catéter en más de un 60% hasta alcanzar tasas inferiores a una infección por cada 1.000 días de catéter. Desde la publicación, en 2008, de los resultados de este trabajo, la mayoría de países se han apresurado a desplegar programas conocidos como "bacteriemia cero".





 
"Edusepsis study group" liderado por el Dr. Ricard Ferrer de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital de Sabadell publicó en JAMA los primeros resultados de su proyecto que se implantó en 59 unidades de cuidados intensivos españolas, de los cuales me gustaría destacar como, con una intervención formativa, se conseguía mejorar el cumplimiento de las guías, y de rebote la mortalidad por sepsis. Posteriormente en un artículo en la revista "Intensive Care Medicine" (ver cuadro anterior), el mismo grupo Edusepsis explicó que su protocolo de actuación era coste-efectivo.




 
El tercer trabajo elegido es un proyecto liderado por el Dr. Cisneros (especialista en enfermedades infecciosas) y un equipo multidisciplinario del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. Este equipo desarrolló un programa de gestión de antibióticos basado en la detección interna de recetas de antibióticos inapropiadas, para después emprender acciones formativas dirigidas a los médicos prescriptores mediante entrevistas personalizadas realizadas en un clima de igual a igual. En sólo un año las recetas inapropiadas de antibióticos se redujeron del 53% al 26%, y el consumo de antibióticos disminuyó en un 42%.

Discusión

Quiero agradecer al Dr. Joan Escarrabill que haya hecho la introducción de este post que he querido encabezar con el título de "conjura profesional" y que él mismo corrobora con la citación del artículo de Richar Bohmer en el British Medical Journal en el que se habla de liderazgo clínico (el Dr. Escarrabill precisa que este liderazgo debe escribirse con minúscula) para abordar los cambios reales en la práctica del trabajo diario, el trabajo pequeño. Eso parece fácil pero no lo es. Levantarse cada mañana e intentar hacer las cosas mejor que el día anterior sólo está al alcance de los mejores.

Para el próximo post del lunes 20 de mayo me gustaría hablar de Kaiser Permanente desde el punto de vista de cuales son, según mi entender, las claves de éxito de sus buenos resultados.

lunes, 7 de enero de 2013

Fast-track surgery ¿Una nueva revolución después de la laparoscopia?


En la década de los 90 dos grupos diferentes de profesionales quirúrgicos elaboraron nuevas estrategias para intentar mejorar la evolución postoperatoria de los pacientes intervenidos de colon o recto. Por un lado, un grupo liderado por el Dr. Kehlet desde Escocia propuso diferentes medidas pre, peri y postoperatorias, mientras que en Cleveland, otro grupo liderado por el Dr. Delaney centró sus estudios en pautas postoperatorias de introducción de dieta oral y movilización precoces. Fíjense que aquellas nuevas orientaciones no se basaban en tecnologías innovadoras, sino que lo que pretendían era disminuir el sufrimiento de los enfermos sencillamente cuidando el cumplimiento de una combinatoria de elementos imprescindibles: con pacientes mejor informados del global del proceso, reducción del estrés, disminución del dolor, ejercicio lo antes posible, etc (Kehlet 1997).



En 2001, el mismo Dr. Kehlet lideró el grupo ERAS (Enhanced Recovery After Surgery), el cual coordinaba varias unidades de cirugía colo-rectal de países europeos nórdicos. ERAS elaboró 17 estrategias, todas ellas basadas en la evidencia, con la intención de promover acciones que iban desde las políticas de preparación del enfermo hasta la evaluación de proceso y resultados (Fearon 2005).



Posteriormente varias revisiones sistemáticas y un meta-análisis han demostrado el acierto del programa ERAS, también conocido como fast-track o rehabilitación multimodal (RHMM), que consiguió obtener una reducción significativa de la estancia media sin aumentar los reingresos (Varadhan 2010 )


Las experiencias locales

He detectado dos estudios prospectivos de cohorte, uno en el Hospital del Mar de Barcelona (Gil-Egea 2008), con 231 casos en fast-track y 134 en pauta tradicional, y otra posterior en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid (Esteban 2012) con 108 casos en fast-track y 147 en control. En ambos estudios las reducciones de estancia media observadas en los pacientes en programa fast-track han sido significativas, con un abanico de reducción que ha ido de los 3 a los 6 días.


Fast-track: una pauta multimodal que reduce sufrimiento y mejora resultados

A continuación pueden ver un resumen actualizado de las principales medidas que conlleva la aplicación del fast-track de la cirugía colorrectal. Como se puede observar son pautas sencillas, que no esconden ninguna sorpresa. Creo, sin embargo, que la novedad sólo la tenemos que buscar en las dificultades propias de la coordinación de acciones multidisciplinares:
  
  • Informar al paciente del global del proceso, incluida la previsión del alta, y comprometerlo en las decisiones
  • Promover medidas de preservación de la función intestinal
  • Evitar las medicaciones que laxen los intestinos
  • Preservar la temperatura corporal durante la intervención
  • Evitar los sondajes
  • Ajustar la hidroterapia
  • Anestesiar por vía peridural
  • Usar técnicas quirúrgicas de invasión mínima
  • Evitar los analgésicos opiáceos
  • Hacer prevención de náuseas y vómitos
  • Retirar catéteres lo antes posible
  • Iniciar la alimentación oral y la deambulación de manera precoz

  
Discusión

Quiero remarcar que la "innovación" del fast-track la debemos celebrar desde diversos puntos de vista. El primero de todos es porque para las primeras pruebas de la nueva metodología se ha elegido un procedimiento quirúrgico complejo como es el de la cirugía de colon y de recto, con un sustrato habitualmente tumoral, con pacientes en edades avanzadas y con postoperatorios disfuncionales .

En el segundo punto creo que es justo destacar como en una iniciativa racionalizadora no han intervenido ni los financiadores ni los propietarios de los hospitales. Por más que le demos vueltas, detrás del fast-track sólo encontraremos grupos de profesionales quirúrgicos motivados por ver si las cosas se pueden hacer mejor, si las pautas previstas se cumplen y si los postoperatorios pueden ser más confortables y más seguros para los enfermos.

Y finalmente, en el tercer punto quiero remarcar el hecho de que se puede innovar sin grandes inversiones ni grandes tecnologías. Tal como demuestran los médicos promotores del fast-track, si se hacen las cosas de una manera más conveniente y coordinada, los resultados pueden ser significativamente mejores.

Y dicho esto, ya sólo me queda adherirme a las opiniones expresadas por el Dr. Karem Slim en la editorial de la revista Colorectal Disease (Slim 2011), las cuales me han dado pie al título que he escogido para este post, en el punto que el Dr. Slim afirma que probablemente la divulgación del modelo fast-track a todos los procedimientos acabará siendo la próxima revolución quirúrgica, después de la laparoscopia.


Bibliografía

Kehlet H. Multimodal approach to control postoperative pathophysiology and Rehabilitation. Br J Anaesth 1997; 78:606-17.

Fearon KC, Ljungqvist O, Von Meyenfeldt et al. Enhanced recovery after surgery: a consensus review of clinical care for patients undergoing colonic resection. Clin Nutr 2005; 24:466-77.

Varadhan KK, Neal KR, Dejong CHC, et al. The enhanced recovery after surgery (ERAS) Pathway for patients undergoing major elective open colorectal surgery: a meta-analysis of randomized controlled trials. Clin Nutr 2010; 29:434-40.

Gil-Egea MJ, Martínez MA, Sanchez M, et al. Rehabilitación multimodal en cirugía colorrectal electiva. Elaboración de una vía clínica y resultados iniciales. Cir Esp 2008; 84:251-5.

Esteban F, García M, Sanz R, et al. Resultados de la implantación de un protocolo de fast-track en una unidad de cirugía colorrectal: estudio comparativo. Cir Esp 2012; 90:434-9.

Slim K. Fast-track: the next revolution in surgical care following laparoscopy (Ed.) Colorectal Disease 2011; 3:478-80.

----------------------------------------------------------------------

El próximo lunes 14 de enero presentaré varios trabajos sobre la evaluación de programas sanitarios y de cómo hoy en día, en un entorno de contención, se pueden abordar nuevos programas que supuestamente aportan más valor que otros que deberían ser sustituidos. Y lo más importante de todo, veremos cómo se pueden financiar las novedades. Vaya, otro capítulo de cómo aplicar la ley de Sutton (ver post de 5 de noviembre de 2012).