viernes, 25 de diciembre de 2015

El futuro de las historias clínicas electrónicas son las apps



En la edición 2015 del Mapa de Tendencias de TicSalut, presentado el pasado 18 de diciembre, se anunció la digitalización total de las historias clínicas electrónicas (HCE) en los cuatros niveles asistenciales (hospitalaria, primaria, salud mental y sociosanitaria).





La adopción de la HCE ha ido en aumento constante a lo largo de la última década hasta configurarse en un pilar de la práctica sanitaria moderna. Pese a su aumento, la satisfacción con los sistemas de HCE ha empezado a dar señales de alarma en el contexto americano, tal como recoge el estudio Medscape EHR 2014.

La campaña #LetDoctorsBeDoctors es una buena muestra de tal situación.



¿A qué se deben tales alarmas?¿Están presentes en nuestro entorno? Los resultados muestran déficits de las HCE en tres grandes ámbitos: usabilidad, interoperabilidad y privacidad. Veamos algún detalle de los dos primeros. 

Usabilidad

Una de las fuentes de insatisfacción con los entornos de HCE es la sustracción de tiempo clínico dedicado a la entrada de datos. Según el cirujano Dr. Kevin Stone, la capacidad de atención se reduce en un tercio debido a este hecho. El propio Stone sugiere el uso de técnicas de computación cognitiva, reconocimiento de voz principalmente, para superar esta traba. Vean esta conversación ficticia entre el Dr. Stone y Siri (el asistente de voz de Apple) a modo de flash futuro:

"Siri, I would like to admit Ms. Jones to the hospital for her knee replacement."
"Sure, Dr. Stone, shall I use your pre-op order set?"
"Yes."
"Tell me the medications she is on." After I speak the medications' names, Siri might ask, "OK, let's be sure to let her cardiologist know to adjust her blood thinners a few days before surgery. And by the way, the medication she is on has been recalled and this alternative is recommended."

Otra fuente de malestar es la falta de usabilidad visual que se acrecenta con el contraste con los modernos sistemas que han aplicado diseño sensible y centrado en el usuario.

Interoperabilidad

Las HCE fueron originalmente concebidas como repositorio de información que sustituía el papel y el almacén. Actualmente, se están convirtiendo en plataformas de colaboración sanitaria entre diferentes profesionales, disciplinas e incluso niveles asistenciales. La comunicación entre sistemas es fundamental en este camino y no siempre es plano. Resistencias de proveedores, falta de incentivos y falta de estándares son sus principales escollos. Si además añadimos la necesidad de conectarse con el universo de salud digital que tendrán (y tienen) a su alcance los pacientes, el reto es mayúsculo. 

Tim Cook anunció, en la Keynote del pasado septiembre, que "el futuro de la TV son las apps". Probablemente se pueda decir lo mismo de la HCE para resolver sus problemas de usabilidad y interoperabilidad. 























¡Feliz día de Navidad!

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