miércoles, 12 de noviembre de 2014

Unidades Virtuales: ¿un modelo para prevenir reingresos hospitalarios?








Los reingresos hospitalarios son una de las expresiones de la compleja relación existente entre los diferentes niveles asistenciales, así como un indicador relevante de calidad asistencial. Muchos de estos reingresos son inevitables y justificados, pero una buena parte de ellos son inadecuados y podrían prevenirse con modificaciones en el protocolo de asistencia al paciente que es dado de alta.  Aún así, de momento no se ha encontrado una intervención que consiga reducirlos con certeza.

En una reciente publicación de la revista JAMA, el Dr. Dhalla, médico internista en el Hospital Saint Michael y profesor de la Universidad de Toronto, evalúa y compara los resultados de una Unidad Virtual con los obtenidos proporcionando cuidados habituales para reducir los reingresos y la muerte tras el alta hospitalaria. Las Unidades Virtuales fueron creadas en 2004 en el Reino Unido por su supuesto potencial para reducir reingresos hospitalarios, aunque no habían sido aun evaluadas con rigor. La idea básica es sencilla: se trata de utilizar sistemas de atención ya probados en el ámbito hospitalario (equipos, cobertura, acceso, etc.) y aplicarlos en pacientes complejos y de alto riesgo en su propio  domicilio.

El modelo opera con algunos elementos clave como son la cobertura durante 24h al día 7 días por semana, un circuito de acceso ágil para los pacientes y un modelo de atención basado en un equipo multidisciplinar que incluye a un médico, dos coordinadores de atención, un farmacéutico y una enfermera a tiempo parcial, además de apoyo administrativo. Basándose en la aplicación de un modelo matemático (Índice LACE) que predice el riesgo de readmisión o muerte dentro de los 30 días siguientes al alta hospitalaria, se identifican los pacientes que pueden beneficiarse de esta intervención. El equipo diseña un plan de atención personalizado para cada paciente que incluye llamadas telefónicas, visitas a domicilio e intercambio de opiniones con el médico de atención primaria, con el paciente y con el resto del equipo implicado en sus cuidados.

Los resultados obtenidos al comparar 2.000 pacientes asignados de manera aleatoria (la mitad de ellos a una Unidad Virtual y la otra mitad a cuidados habituales) no han sido los esperados. Una combinación de reingreso o muerte a los 30 días en el 24% de los pacientes asignados al grupo de cuidados habituales, y en cerca del 21% de los pacientes en el grupo de Unidad Virtual, si bien la diferencia no fue estadísticamente significativa. En los resultados a los 90 días, 6 meses y un año, no se observa ninguna diferencia.

Dhalla apunta algunas de las posibles razones para explicar la ausencia de resultados positivos:
  • Un sistema de salud fragmentado hace difícil proporcionar una atención verdaderamente integrada. Es necesaria la colaboración fluida entre los miembros del equipo virtual y los del equipo de atención primaria.
  • Diferentes sistemas de registros electrónicos de salud en cada centro hace que sea difícil saber qué tipo de atención ha recibido o está recibiendo el paciente.
  • Las intervenciones para prevenir reingresos deberían haberse iniciado durante la hospitalización aguda y no cuando el paciente es dado de alta. 
Mejorar la atención al alta de los pacientes crónicos sigue siendo un reto para el que no hay soluciones sencillas y frente al que hemos de seguir buscando alternativas creativas, como cuando Dick Fosbury se atrevió a saltarse la norma y utilizó una nueva técnica para el salto de altura. Parecía una locura, pero hoy es utilizada por todos los saltadores. Saltó de espaldas mirando al cielo, lo que le permitió tener una perspectiva diferente y saltar mucho más alto.

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