viernes, 8 de junio de 2018

Acabemos con la frase de “Esto siempre se ha hecho así”








Cada vez son más las voces que defendemos que nuestro modelo actual de atención sanitaria debe mejorar y que, o cambiamos, o nos cambiarán. 

Pero, para conseguir este cambio, necesitamos cimientos en los que apuntalarnos. A mi parecer, sin duda, hay tres palancas imprescindibles para esta transformación: la inteligencia de datos (big data), la seguridad del paciente y la experiencia del paciente. Los tres se interrelacionan cada vez más, y, si no, lean el informe que ha presentado este año el ECRI Institute: ”Top 10 Patient Safety Concerns for 2018”.

El ECRI Institute es una organización estadounidense que desde 2009 recoge los efectos adversos que le comunican varias organizaciones sanitarias. Este informe está basado en más de dos millones de notificaciones, lo que nos garantiza que los datos son fiables.

En él aparecen los diez temas más importantes relacionados con la seguridad del paciente:
  1. Errores diagnósticos 
  2. Seguridad de los opioides durante el continuo asistencial
  3. La coordinación de los equipos asistenciales 
  4. Soluciones alternativas
  5. Las TIC en seguridad clínica 
  6. Manejos de las necesidades conductuales en las unidades de críticos 
  7. Emergencias y desastres
  8. Protocolos de limpieza y esterilización
  9. Alfabetización del paciente en el entorno médico
  10. Liderazgo involucrado en la seguridad del paciente

Me centraré en aquellos aspectos que tienen que ver con la forma de organizarnos en los hospitales y con los pacientes. Pero les recomiendo la lectura del informe, su resumen ejecutivo es muy ameno y breve. 

Explica este informe que gran parte de los errores de diagnóstico, los errores de medicación, la falta de seguimiento o los retrasos dilatados son errores de comunicación entre profesionales y fallos producidos por la propia idiosincrasia de la organización (coordinación).

Sabemos que en nuestras organizaciones hay demasiadas soluciones alternativas ante problemas habituales. Estos “apaños” no permiten poner el foco en el problema real y buscar soluciones mejores. Es responsabilidad de la organización saber crear un ambiente adecuado, no punitivo, donde los y las profesionales puedan hablar y la frase de “Esto siempre se ha hecho así” pueda desaparecer. También apunta el informe que las TIC deberían enfocarse a la vigilancia de la seguridad del paciente.

En mis anteriores artículos, junto con otros compañeros y compañeras de este blog, ya hemos expuesto la importancia de que las organizaciones sanitarias involucren cada vez más a los pacientes y familiares en sus cuidados. Pero, tal como expone en su informe el ECRI Institute, no lo estamos haciendo del todo bien. Deberíamos asegurarnos de que los pacientes entienden lo que les decimos, por eso advierten que debemos enseñarles y comunicarnos mejor y hacerlo de forma planificada y adecuada a cada uno de ellos. 

En este sentido, los órganos directivos tienen que poner la seguridad del paciente en su agenda y deben conseguir que penetre en la organización del primero al último profesional que acaba de llegar a ella.

¡Ah!, se me olvidaba, y prepárense para las catástrofes. Si están preparados, cuando lleguen, lo harán mucho mejor. En este mundo globalizado en el que vivimos, tarde o temprano nos tocará una.

En definitiva, tres grandes materias que tienen que ver, y mucho, con la mejora de la seguridad del paciente: la comunicación entre personas, el propio paciente y la idiosincrasia de las organizaciones. 

Pongámonos manos a la obra, porque esto solo depende de nosotros.

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