lunes, 8 de diciembre de 2014

Los hospitales y los pacientes geriátricos frágiles








Health Service Journal acaba de publicar un informe de una comisión de expertos que se ha basado en varias publicaciones previas, entre ellas las de British Geriatric Society, Future Hospital Report y King's Fund. De las conclusiones del trabajo quiero destacar algunas ideas, importantes en mi opinión:

a) La edad no debería ser nunca una barrera para recibir una atención apropiada, coordinada, segura, eficiente y efectiva.

b) La integración de servicios sociales y sanitarios en el marco comunitario es la propuesta más adecuada que se puede ofrecer al colectivo de personas mayores frágiles, aunque este hecho no evita que a menudo se presenten circunstancias que requieren ingreso hospitalario.

c) Los servicios de urgencias de los hospitales deberían tener incorporada la cultura geriátrica para seleccionar bien y evitar ingresos innecesarios.
d) Si la persona frágil tiene criterio de ingreso, es imprescindible la práctica de la evaluación geriátrica y la elaboración de un plan terapéutico individualizado, porque se ha demostrado que si se sigue esta metodología, los pacientes tienen un 30% más de probabilidades de sobrevivir y volver a casa.
 
e) Los hospitales no deberían exponer a los pacientes a riesgos provocados por carencias en la comunicación, en los cambios de camas (sobre todo a deshoras), en los cambios de especialistas referentes, etc. El trabajo geriátrico en equipo multidisciplinar, el plan terapéutico individualizado y las transferencias a domicilio bien planeadas son la única oferta hospitalaria segura para este colectivo de pacientes.

f) Los pacientes geriátricos quieren que se les dedique tiempo y quieren ser escuchados, y eso a veces va en contra de las prisas y de los modelos de trabajo de las plantas de hospitalización. La falta de comunicación es mala en general, pero en estos pacientes, en particular, es una fuente de errores y de complicaciones.

g) Durante los ingresos se deben practicar pautas de prevención de las principales yatrogenias hospitalarias específicas, y la mayoría de ellas implican el trabajo enfermero: úlceras de decúbito, desorientación (y delirium), infecciones, caídas, tromboembolismo, desnutrición, deshidratación, etc. No hay que olvidar que la estancia hospitalaria prolongada puede aumentar, por sí misma, la fragilidad del paciente.

La Comisión ha editado un video que se llama "¿Qué ha ido mal en el proceso de atención de Mrs Andrews?" Una ilustración explica el caso de Mrs June Andrews, una señora de 84 años, frágil, que un viernes por la tarde tiene una caída en el baño de su casa, una ambulancia la lleva a urgencias e ingresa en el hospital. Mientras, el Dr. David Oliver, un geriatra de la Comisión, va comentando las acciones erróneas o mejorables del proceso asistencial de Mrs Andrews dentro del hospital.



Este no es un documento de novedades, pero en cambio nos proporciona un repaso de la evidencia conocida, mientra que anima a los hospitales a que ofrezcan atención de calidad a los pacientes geriátricos frágiles, lo que significa que muchos de ellos deberían ponerse las pilas para incorporar las metodologías geriátricas y el trabajo en equipo a todos los niveles de la organización.

Les aconsejo que revisen el post sobre el modelo de orientación a la geriatría del Hospital de Vic, y aprovecho para dar las gracias al Dr. Joan Espaulella por haberme enviado el documento referenciado.


Jordi Varela
Editor

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