lunes, 19 de octubre de 2015

Integración de servicios: primeros datos de la OSI Bidasoa








El aumento sostenido de la multicronicidad y de la fragilidad geriátrica ha empujado a todos los sistemas sanitarios ha plantearse cambios en la forma de provisión de servicios. Fruto de ello se están viendo muchas iniciativas de coordinación destinadas a combatir la lacra de la excesiva rigidez de los niveles asistenciales y de las diferentes competencias institucionales. El gobierno vasco, con el liderazgo del entonces Consejero de Sanidad, Rafael Bengoa, fue pionero en la materia, y ahora la Organización Sanitaria Integrada (OSI) Bidasoa ha publicado en el International Journal of Integrated Care la primera evaluación de resultados.



Modelo de integración bottom-up

La integración de servicios en la OSI Bidasoa está basada en Chronic Care Model (CCM), también conocido como modelo Wagner, que fomenta la integración efectiva del trabajo clínico y social centrado en cada uno de los pacientes. Para hacer factible este modelo bottom-up, la estrategia de la OSI Bidasoa ha requerido el desarrollo de varios instrumentos como: la elaboración conjunta, entre médicos de atención primaria y de hospital, de guías de práctica clínica de las cronicidades más frecuentes, la incorporación de enfermeras de enlace y de enfermeras gestoras de casos, el apoyo institucional a los liderazgos clínicos y la potenciación de la formación en los ámbitos de la integración. Las Unidades de Atención Continuada de tipo multidisciplinar se han desplegado como una iniciativa organizativa con el fin de alinear objetivos asistenciales para los pacientes más complejos.

El modelo CCM es imprescindible para generar una nueva cultura integradora, tanto del trabajo clínico de la atención primaria, como de la atención hospitalaria, como de las prestaciones sociales; pero con el fin de consolidar la experiencia, la OSI Bidasoa ha generado, además, un modelo de gobernanza que ha centralizado la gestión de todos los dispositivos asistenciales en un modelo organizativo unificado que cuenta con una financiación de base capitativa.

Evaluación del modelo y de la organización

El análisis, a falta de referentes, es sólo evolutivo, pero dado el desierto evaluativo existente, la intención se agradece. Veamos en el gráfico radial de los seis parámetros de Assessment of Readiness for Chronicity in Healthcare Organisations (ARCHO) como la OSI Bidasoa ha avanzado en la organización, en el modelo, en la capacidad de autocuidado de los pacientes y en sistemas de información integrados, pero en cambio ha retrocedido en los servicios comunitarios y se ha estancado en los apoyos a la decisión clínica. Vean como el uso del modelo evaluativo ARCHO permite a la OSI Bidasoa marcar objetivos en sus estrategias.

Evaluación de la colaboración profesional entre niveles

El cuestionario D'Amour evalúa la colaboración entre profesionales de la atención primaria y del hospital contando con 10 parámetros: 1) objetivos compartidos, 2) aproximación centrada en el paciente, 3) conocimiento mutuo, 4) confianza, 5) guías estratégicas, 6) liderazgos compartidos, 7) apoyo a la innovación, 8) reuniones y foros, 9) protocolitzacions, y 10) sistemas de información. Como se puede ver en el gráfico radial, el avance en todos los parámetros es positivo en cada uno de los tres años analizados.

Evaluación de resultados

Los programas de integración de servicios son de largo recorrido, por lo que todavía es demasiado temprano para evaluar resultados, pero en todo caso hay algunos datos que marcan tendencias en la línea correcta:




Celebramos el modelo bottom-up (un CCM puro), la estrategia de gobernanza, el trabajo profesional de avance sostenido en la colaboración entre niveles, los incipientes buenos resultados iniciales y, sobre todo, la iniciativa evaluativa de la OSI Bidasoa. Esperamos que pronto tengamos otros casos como éste para poder comparar y seguir aprendiendo.


Jordi Varela

Editor

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