viernes, 2 de octubre de 2015

La fragilidad de la confianza






Muchos de los actos asistenciales se realizan en un ambiente de trabajo colectivo ya que la complejidad de la práctica clínica moderna así lo requiere, pero a menudo los profesionales olvidan que, más allá de la cortesía formal, el clima que se respira en lugares tan fríos, como por ejemplo, los quirófanos o las salas de colonoscopias influye en la confianza de los enfermos. El tweet de Angela Coulter nos dirige a una carta enviada al British Medical Journal por una paciente joven con cáncer de mama (Marije Klein) que explica cómo el malhumor de un anestesista le hizo dudar de toda la confianza que le había ido generando el equipo profesional que le estaba llevando el caso.

He elegido este tweet porque me han gustado las reflexiones que hace Marije Klein alrededor de lo que le pasó, y por eso me he permitido la traducción de los párrafos finales de la carta.


"Como médico, enfermera o auxiliar, recuerden que estoy delante o detrás suyo cuando están hablando entre ustedes. Recuerden que las cortinas no están insonorizadas, y que cuando charlan en el pasillo todavía les puedo seguir escuchando. Piensen que como paciente no tengo porque estar al corriente de las quejas que tienen contra su jefe, o de sus reivindicaciones laborales, o de su tertulia sobre el partido de anoche, y tampoco tengo porque escuchar los abucheos que dedican a sus inferiores. Sepan que estas situaciones me provocan inseguridad, y que entonces me viene pánico.

Recuerden que cuando vienen a excusarse porque han insultado a alguno de sus colaboradores delante mío, eso no me hace recuperar la confianza perdida en ustedes. No se olviden de que he puesto mi vida en sus manos y es por eso que necesito tener fe en ustedes y confiar en que harán su trabajo de una manera apropiada y debidamente concentrados. Tengo que poder pensar que todo irá bien y que después podré volver a casa con mis hijos."




Jordi Varela
Editor

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