viernes, 27 de febrero de 2015

La insoportable levedad del médico de familia






En el blog de KevinMD, un médico de familia anónimo, editor de "A country doctor writes", explica varios casos que ilustran la ligereza de la práctica de la medicina de proximidad: "En la consulta casi nadie viene sólo con un problema -dice el autor-, y además ninguno de los pacientes tiene todos los síntomas que se esperan para el diagnóstico que sospechas. Muchos de ellos no acaban de explicar todo lo que realmente les pasa, y la mayoría sigue el plan terapéutico a su manera. Con todo ello, las razones por las que te puedes sentir satisfecho por el trabajo realizado, varían continuamente".

Me ha gustado mucho el final del post, y por ello lo transcribo literalmente. "La jornada de un médico de familia está llena de oportunidades para hacer las cosas correctas, o no. Siempre estamos caminando en el filo de la navaja entre el éxito y el fracaso. A veces todo depende de si has sido capaz de captar ciertos signos clínicos, a veces, sin embargo, se trata de saber establecer prioridades de un paciente que nos confunde y a veces tienes que saber cómo aplicar las guías de práctica clínica en situaciones mucho más complejas de las previstas por los estudios. En la mayoría de las situaciones no sabremos si hemos hecho bien o no hasta después de bastante tiempo, y en muchos casos no lo sabremos nunca. Todo lo que se me ocurre que podemos hacer es ser diligentes, actuar de la mejor manera posible, y no parar nunca de aprender.

Para acabar, la conclusión del médico anónimo es: "Cuando eliges una carrera profesional como médico de familia significa que eres capaz de convivir profesionalmente y emocionalmente con toda la incertidumbre que siempre rodea el consultorio de primera línea."


Jordi Varela

Editor

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