Great piece!RT @BradHStuart: Nice ode to geriatrics @LouiseAronson: We prioritize medicine to the detriment of health http://t.co/rpsXcuyznK
— Shannon Brownlee (@ShannonBrownlee) abril 16, 2015
La geriatra Louise Aronson relata en el Washington Post el caso de una mujer muy mayor que recibe la atención de múltiples especialistas: oftalmólogo, neumólogo, urólogo y oncólogo, entre otros; y como resultado de tanta actividad clínica toma 17 medicamentos recetados por 5 médicos diferentes. La Dra. Aronson, que no conocía la paciente, una tarde se encontró implicándose en el caso debido a que al salir de una de las consultas, la mujer no conseguía que ningún taxi atendiera su llamada. La doctora vio como un par de taxistas, al darse cuenta de las evidentes limitaciones de movilidad de la paciente, pisaron el acelerador y fueron a la búsqueda de clientes más ligeros. Conmovida, finalmente la acompaño ella misma a su casa, y una vez allí observó que lo que realmente afectaba la calidad de vida de la mujer eran la soledad y el dolor artrítico que le impedía subir las escaleras de su casa. La geriatra reflexiona, en el artículo, que ninguno de sus colegas, por otra parte buenos especialistas, no había sido capaz de ir más allá del trozo de paciente que le tocaba.