Antoni Peris
Derivas de cine
Aunque a menudo se puede ignorar o infravalorar, el luto forma parte de la vida y, evidentemente, también de la actividad asistencial. Camuflado bajo distintos disfraces, orgánicos o emocionales –la pérdida de un ser, de un trabajo o de un lugar en la vida–, el luto aparece como síntoma en muchas consultas. En algunas ocasiones no hay dificultad para identificarlo y es verbalizado como tal por los pacientes, pero en otras se requieren varias visitas y entrevistas cuidadosas para darse cuenta de que un malestar, un algia o un mareo son encarnaciones de un luto que se remonta a meses o años atrás. Este año tenemos la posibilidad de ver situaciones de luto en dos magníficas obras que pueden dar pie a múltiples reflexiones desde varios puntos de vista.



