Los trabajos científicos sobre la gestión de la complejidad se han desarrollado con aportaciones muy variadas procedentes de físicos, economistas, sociólogos, expertos en desarrollo computacional y biólogos, los cuales han ido convergiendo en lugares comunes en sus conclusiones. Es así como en 1997, Kevin Dooley, profesor de logística de la Universidad de Arizona, definió los sistemas adaptativos complejos (CAS) como grupos de agentes semi-autónomos que interactúan para producir patrones que, a su vez, acaban influyendo en el comportamiento de los propios agentes.

