En 2016 Michael Porter y Thomas Lee analizaron los indicadores de la agencia de calidad norteamericana (NQMC-AHRQ) y lo hicieron desde la perspectiva de la definición porteriana de valor, y el resultado no podía ser más decepcionante, ya que descubrieron que de los 1.958 indicadores documentados, sólo 139 (el 7%) ponían el foco en los resultados. En esta línea, un grupo de trabajo de la Sociedad Catalana de Gestión Sanitaria (SCGS) hemos elaborado una parrilla para categorizar los indicadores de acuerdo con un gradiente que comienza en el punto más alto por la percepción de los pacientes (PREM/PROM), como gold estándar, y continúa (en descenso) por la efectividad, la seguridad clínica y la adecuación, para acabar con los indicadores menos orientados al valor, como son los de actividad y eficiencia, tal como se puede observar en la tabla siguiente:
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lunes, 13 de junio de 2022
viernes, 25 de marzo de 2022
Exijamos y ejerzamos la evaluación económica
Ya antes de la COVID-19, los países de la OCDE destinaban de media un 7,9% de su PIB al gasto público en salud (6,1% en España) [ver informe Government at a Glance, OCDE 2019]. Tras las pensiones y las prestaciones sociales, el gasto sanitario es en todos los países la partida de gasto público más importante. Por responsabilidad, transparencia y sentido común, es importante saber y analizar a qué se destinan los recursos sanitarios y evaluar los resultados obtenidos gracias a su inversión.
lunes, 27 de diciembre de 2021
¿Se puede incentivar el valor de la práctica clínica?
Jordi Varela
Editor
Editor
Cuando los inmovilistas quieren frenar un proyecto innovador acostumbran a despreciarlo con frases como: "El papel lo aguanta todo" y, de hecho, si hablamos de variaciones en la práctica clínica, se les debería dar la razón, especialmente si nos fijamos en el escaso impacto que Darmouth Atlas, después de 50 años, ha tenido en la mejora del sistema de salud estadounidense. John Wennberg, su creador, tuvo la idea de publicar mapas de tasas poblacionales de frecuentación a los servicios de salud, con la creencia de que si los profesionales y los gobernantes se daban cuenta de los enormes desequilibrios que esos mapas reflejaban, eso les animaría a implementar medidas para reducirlos, pero la realidad parece poco impresionable por epidemiólogos bien intencionados.
viernes, 10 de diciembre de 2021
¿Es posible evaluar los resultados de la integración de servicios?
Jordi Varela
Editor
La integración de servicios es una estrategia imprescindible para afrontar los retos que plantean las personas con necesidades sociales y sanitarias complejas, pero los marcos evaluativos están atascados en la medición de la actividad de los servicios fragmentados y, con ello, no hay forma de saber si las nuevas experiencias integradoras que menudean por el territorio están obteniendo los resultados deseados. En esta línea, la Central de Resultados de AQuAS, en su informe de atención primaria, ofrece tres indicadores que, de entrada, podrían dar una visión rápida de los efectos inmediatos de una acción integradora: a) si se reducen las hospitalizaciones potencialmente evitables, b) si baja el número de personas polimedicadas en exceso y c) si aumenta el número de personas mayores atendidas por programas de atención domiciliaria de los equipos de atención primaria. Se trata de un marco evaluativo interesante, pero claramente insuficiente, puesto que no analiza muchos de los aspectos que realmente preocupan a las personas más necesitadas de servicios integrados, es decir, los pacientes que padecen enfermedades crónicas, las personas mayores frágiles que viven solas, los pacientes con trastornos mentales y las personas discapacitadas.
viernes, 15 de octubre de 2021
Más evidencia de la efectividad de las intervenciones enfermeras
Mireia Subirana
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| Linda H. Aiken |
Permítanme el inicio un poco irónico, pero cuando hablamos de dotaciones enfermeras y resultados de salud en pacientes no puedo evitar tener esta mirada. La evidencia generada en los últimos 30 años tendría que ser más que suficiente para que se sistematizara la evaluación del impacto de las intervenciones enfermeras, se regulase cómo deben ser las dotaciones de los hospitales y se invirtiera en la oferta pública de formación enfermera. Linda H. Aiken, directora fundadora del Center for Health Outcomes and Policy Research de la Universidad de Pennsylvania, fue pionera en este campo y es una de las autoras que más ha contribuido a generar una parte importante de esta evidencia.
lunes, 12 de octubre de 2020
Los hospitales americanos más famosos suspenden en liderazgo cívico
Lown Institute es una organización independiente promotora de Right Care Alliance y que ahora lidera Lown Institute Hospitals Index (LIHI), una iniciativa que pretende evaluar los hospitales norteamericanos en función de una nueva métrica basada en el valor, un asunto realmente innovador. Según Vikas Saini, presidente de Lown, se trata de ofrecer a la sociedad un benchmarking que vaya más allá de la comparación de la eficiencia de las estructuras hospitalarias, para centrar el foco en el valor que estas costosas organizaciones aportan a la salud de las comunidades a las que sirven.
lunes, 20 de enero de 2020
Tres ejes para las reformas de la atención primaria (con decálogo incluido)
De la declaración de Alma-Ata de 1978 a la de Astana de 2018
En 1978, mediante la declaración de Alma-Ata, la OMS recomendó que todos los países deberían desplegar una atención primaria de salud de acceso universal, adecuada a las necesidades de cada territorio, desde donde se atendiera la salud de las comunidades con una actitud proactiva y que fuera la puerta de acceso al sistema sanitario. Los países que siguieron estas recomendaciones, entre ellos el Reino Unido y España, han conseguido unos servicios más equitativos y más ordenados que los que no lo han hecho, como Alemania y Estados Unidos, al tiempo que tienen tendencia a derrochar menos, dado que sus servicios se ajustan más a las características de cada persona y de cada familia.
lunes, 4 de marzo de 2019
La cirugía y los ancianos
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| @varelalaf |
lunes, 30 de abril de 2018
Investigación en cáncer: "Little Science", "Big Data" o "Big Science"
La duración y los costes de los ensayos clínicos de los nuevos fármacos oncológicos podrían aparentemente ser reducidos, si en vez de la supervivencia se utilizan medidas subrogadas, como la reducción del tumor o el tiempo de progresión, pero un meta-análisis de 146 ensayos clínicos de cáncer colorrectal y 191 de cáncer de pulmón descubrió que solo el 10-16% de la supervivencia era explicada por dichas variables. Una correlación, a todas luces, demasiado pobre. Por otro lado está la cuestión de la metodología empleada. Una revisión de 43 estudios observó que, en el 81% de los casos, los resultados prometedores de la fase II (sin grupo control) no lograban trasladarlos a la fase III (ensayo aleatorizado a doble ciego). Este último es otro hallazgo nada favorable a las prisas con que muchos fármacos oncológicos son introducidos en el mercado. Quizá es por este motivo que, en una observación de 94 artículos sobre el tema, Abola y Prasad, han descubierto que, en la mitad de ellos, los redactores habían recurrido a adjetivos del tipo: milagroso, revolucionario, innovador, maravilloso, transformativo, etc.
"Little Science"
Las personas afectadas de cánceres poco frecuentes reclaman la bondad de las medidas subrogadas y la validez de la fase II para la aprobación de los nuevos fármacos, dado que a sus médicos les es imposible conseguir el número suficiente de casos para desplegar estudios de supervivencia de fase III. La razón que defienden es dramática: no tienen tiempo. Bajo esta presión, las agencias reguladoras se ven empujadas a aprobar nuevos productos de los que sólo se sabe que han logrado cambios anatomo-patológicos esperanzadores o reducciones revolucionarias de los marcadores tumorales, pero pocas pistas sobre toxicidad, afectación de la calidad de vida, ni lógicamente supervivencia.
Víctor Montori califica este fenómeno de "Little Science", en el sentido de que hoy en la mayoría de centros universitarios se lleva a cabo una investigación incapaz de hacer planteamientos válidos para estas situaciones. Valga como ejemplo del alcance del problema una evaluación que muestra que, la mayoría de los medicamentos oncológicos aprobados por la Agencia Europea del Medicamento en el periodo 2009-2013, obtuvieron el visto bueno sin evidencias suficientes, y en los pocos casos que había, sus efectos eran marginales si se comparaban con los tratamientos existentes.
"Big Data"
Para algunos, el "Big Data" debería ser una solución para los avances terapéuticos de las enfermedades raras o los cánceres poco frecuentes, dado que debería permitir analizar montones de datos que harían que el número de casos, aunque insuficientes a nivel local, serían notables desde un ámbito global. Pese a disponer de un planteamiento metodológico atractivo, el "Big Data" está teniendo problemas debido a la mala calidad de las bases de datos clínicos, lo que limita, y mucho, sus usos, especialmente en evaluaciones terapéuticas y análisis de causalidad. Como dice Montori: demasiado a menudo el "Big Data" es simplemente "not Great Data".
"Big Science"
Vinay Prasad afirma que las personas con cánceres poco frecuentes, o con enfermedades raras, merecen también una investigación de calidad, es decir, ensayos clínicos en fase III, y por eso es necesario que la ciencia dé una respuesta cooperativa, en vez de competitiva. En esta línea él mismo da un ejemplo que confirma que esto es posible. El cáncer adrenocortical tiene una incidencia muy baja, mala respuesta a los tratamientos y mal pronóstico. A pesar de ello, FIRM-ACT logró elaborar un ensayo clínico recolectando 304 enfermos de 40 hospitales de 12 países diferentes. Gracias a esta iniciativa, se pudieron probar, por primera vez, varias terapéuticas citotóxicas contando, de manera sólida, con la supervivencia como medida de los resultados.
Para favorecer la "Big Science" frente a la "Little Science", continúa diciendo Montori, las instituciones deberían recompensar a los científicos generosos y colaborativos que fomentan los proyectos compartidos entre las diferentes comunidades de investigación y de práctica clínica. Valga otro ejemplo de la importancia de esta visión: el artículo que explica el descubrimiento del bosón de Higgs está firmado por 5.154 científicos. ¿Alguien piensa que el hallazgo se habría conseguido sin haber reunido tanto conocimiento?
Los pacientes con cánceres poco frecuentes deberían pedir que los investigadores colaboraran tanto como fuera necesario para la elaboración de ensayos clínicos robustos bien diseñados, en vez de los estudios apresurados y entusiastas que les ofrecen ahora.
Jordi Varela
Editor
viernes, 20 de mayo de 2016
Cuando lo urgente pasa por delante de lo importante: a propósito de los QALY
La planificación (lo importante) a menudo queda en segundo plano tras el último tratamiento innovador y disruptivo que permite alargar a menudo y a veces curar algún proceso (lo urgente). Sirva para la reflexión un ejemplo clásico, como por ejemplo, aquella persona que se le diagnostica un cáncer de pulmón evolucionado y se sabe que el tratamiento, que costará al menos unos 90.000 €, le alargará la vida unos pocos meses (urgente). En el otro lado, tenemos aquellas acciones que, desde el punto de vista preventivo, podrían evitar la gran mayoría de cánceres de pulmón, como son las medidas comunitarias encaminadas a mejorar la vida saludable lejos del tabaco, fomentando la práctica de ejercicio y mejorando los hábitos dietéticos (importante).
En los dos casos expuestos, los expertos en salud tienen que tomar decisiones difíciles que enfrentan por un lado el peso de los costes de una acción en contra de los beneficios de la prolongación de la vida humana. ¿Por qué es el valor de la vida humana el factor determinante en el primer ejemplo y el coste de la intervención el factor determinante de la segunda acción? Estos dos escenarios confrontan los problemas de la ética, coste y rentabilidad y ponen de manifiesto un sesgo estructural preocupante que se opone a la prevención, como reflexiona Thomas A. Farley del Departamento de Salud Pública de Filadelfia, en un artículo en el New England Journal of Medicine.lunes, 9 de noviembre de 2015
Creando un clima favorable para el valor de la práctica clínica
The King’s Fund, en el documento "Better value in the NHS" analiza las políticas de cambio en el National Health Service inglés encaminadas a conseguir una organización que aporte más valor a la salud de las personas y de la colectividad. El informe es una pequeña perla que, desde mi punto de vista, tiene un guión muy bien trabado: a) pone en valor las eficiencias que el sistema ha demostrado hasta ahora, b) identifica oportunidades de mejora, y c) propone un modelo de acción que implica a todos los actores.
Valoración de las eficiencias
Para ilustrar que el NHS es una organización en movimiento, King’s Fund elige tres ejemplos: a) en el período 1976-2013 la proporción de genéricos recetados ha pasado del 20% al 84%, lo que ha permitido que 490 millones de las prescripciones actuales se puedan financiar con los ahorros generados, b) la intensidad de los programas actuales de cirugía sin ingreso permite intervenir 1,3 millones adicionales de procedimientos quirúrgicos gracias a la reducción de costes que esta modalidad implica, y c) la estancia media ha bajado de 10,5 días en 1974 hasta 4 días en 2014, lo cual quiere decir que los hospitales han podido reducir costes estructurales sin afectación de la producción.
viernes, 24 de abril de 2015
La sostenibilidad de los hospitales comarcales
Why rural hospitals are fighting a losing battle http://t.co/0ABc503wKJ
— Kevin Pho, M.D. (@kevinmd) marzo 26, 2015
En el blog de Kevin Pho ha aparecido un artículo del Dr. Robert Pearl con unas reflexiones a partir de una información: en los últimos 5 años, en EE.UU., más de 40 hospitales comarcales han tenido que cerrar por inviabilidad económica y técnica. Como ha ocurrido en muchos países, allí también hubo, durante las décadas pasadas, subvenciones y protecciones especiales para promover la construcción de hospitales comarcales que ofrecieran servicios sanitarios cercanos a las personas que no recibían las prestaciones, siempre más avanzadas, de los ciudadanos metropolitanos. Pero ya bien entrados en el siglo XXI, algunas tendencias hacen tambalear las políticas sanitarias de proximidad. Veamos tres:
viernes, 20 de febrero de 2015
Choosing Wisely: el debate 4 años después
Choosing Wisely Lists Too Meek? http://t.co/uL5xKwTER8
— Miguel Angel Mañez (@manyez) febrero 14, 2015
El tweet de Miguel Ángel Mañez nos lleva al corazón del debate sobre el impacto de Choosing Wisely cuatro años después de su nacimiento. Recuerden que Choosing Wisley es una iniciativa que partió de una institución privada norteamericana, ABIM Foundation (Advisory Board of Internal Medicine), cuando decidió pedir a las sociedades científicas de su país, que cada una de ellas elaborara 5 recomendaciones sobre prácticas clínicas que tanto los médicos como los pacientes se deberían replantear (para más información en este blog, buscar Choosing Wisely en las etiquetas). El proyecto despertó mucho interés desde su comienzo, ya que se quería ver cómo respondían las sociedades científicas a un requerimiento que las forzaba a definirse en cosas que les eran muy propias, y que, hecho inusual, se trataba de una petición que no venía ni de las mutuas ni del gobierno. El tiempo ha pasado, y ahora Choosing Wisely informa de más de 300 recomendaciones procedentes de 60 sociedades científicas, y además se ha extendido por otros países como Canadá y Holanda.
viernes, 21 de noviembre de 2014
Sustitución de médicos por enfermeras: buenos resultados
Substitution of physicians by nurses in primary care: A systematic review and meta-analysis http://t.co/Ec8A9jM038 - @gesclinvarela— Dr J Vidal-Alabll (@jvalaball) 7 de novembre de 2014
El tweet del Dr. Josep Vidal Alaball, colaborador habitual del blog a través de la columna Communitas, nos lleva a una revisión sistemática y un meta-análisis, publicados en BMC Health Services Research, sobre los resultados de proyectos que han sustituido médicos por enfermeras, en el campo de la atención primaria. A pesar de las limitaciones debidas a deficiencias metodológicas, los programas sustitutorios liderados por enfermeras parecen mostrar efectos positivos en la satisfacción de los pacientes, la reducción de las hospitalizaciones y también en la mortalidad.
miércoles, 24 de septiembre de 2014
Pacientes mayores crónicos: nuevas propuestas evaluativas para programas comunitarios
En los últimos años se están implementando un gran número de programas comunitarios basados en seguimientos proactivos e intervenciones de prevención secundaria para mejorar la salud de los pacientes crónicos y reducir costes para el sistema, como por ejemplo evitando hospitalizaciones innecesarias. Pero cuando se han realizado estudios para evaluar la eficacia y eficiencia de estos estudios, los resultados han sido más bien escasos.
Algunos de estos resultados decepcionantes han sido presentados hace pocos días en el Congreso de la Sociedad de Medicina Geriátrica de la Unión Europea (EUGMS). El simposio llamado "Estrategias en atención primaria para fomentar la autonomía de las personas mayores frágiles" presentaba los resultados preliminares de tres grandes estudios aleatorios por conglomerados (cluster Randomized Clinical Trial) de los Países Bajos:
lunes, 14 de octubre de 2013
Evaluando la atención a la cronicidad: dos aproximaciones diferentes
Aproximación 1: Metodología de consenso para elaborar una lista de indicadores pertinentes y factibles
Un equipo técnico liderado por la Dra. Mireia Espallargues de la "Agència de Qualitat i Avaluació Sanitàries de Catalunya" (AQuAS) ha elaborado una propuesta de indicadores para evaluar los programas de cronicidad. El resultado del trabajo es producto de una dinámica basada en la metodología "Health Consensus" (un Delphi evolucionado) que ha contado con la participación de más de 500 profesionales. Los expertos invitados han propuesto indicadores y han priorizado atendiendo a criterios de importancia, factibilidad y capacidad de medir el grado de integración clínica de los programas de atención a la cronicidad. Finalmente, en el documento, se puede ver una lista de 18 indicadores, la mayoría de resultado intermedio (como por ejemplo hospitalizaciones potencialmente evitables), algunos de resultado final (como por ejemplo mortalidad hospitalaria) y uno de estructura (historia clínica compartida).
Un equipo técnico liderado por la Dra. Mireia Espallargues de la "Agència de Qualitat i Avaluació Sanitàries de Catalunya" (AQuAS) ha elaborado una propuesta de indicadores para evaluar los programas de cronicidad. El resultado del trabajo es producto de una dinámica basada en la metodología "Health Consensus" (un Delphi evolucionado) que ha contado con la participación de más de 500 profesionales. Los expertos invitados han propuesto indicadores y han priorizado atendiendo a criterios de importancia, factibilidad y capacidad de medir el grado de integración clínica de los programas de atención a la cronicidad. Finalmente, en el documento, se puede ver una lista de 18 indicadores, la mayoría de resultado intermedio (como por ejemplo hospitalizaciones potencialmente evitables), algunos de resultado final (como por ejemplo mortalidad hospitalaria) y uno de estructura (historia clínica compartida).
lunes, 1 de abril de 2013
Práctica clínica virtual (7) Telecare: nuevas perspectivas
La teleasistencia, tal como la conocemos, es una prestación basada en alarmas y servicios en el campo social y sanitario pensada para personas mayores y discapacitadas, que ya hace muchos años que está desplegada tanto por instituciones públicas como privadas. Gracias a este servicio muchas personas con dependencias de diversos grados pueden tener, hoy, una vida relativamente independiente.
Pero desde este bloque de "Avances en Gestión Clínica" quiero hablar de una nueva concepción de Telecare, y lo haré desde la perspectiva de la prestación de servicios sanitarios a distancia. Es decir, veremos cómo se pueden utilizar los servicios de videoconferencia para diagnosticar y dar apoyo terapéutico especializado a pacientes sin necesidad de desplazamiento.
Para ilustrar esta concepción más clínica de Telecare he elegido un programa del Sistema Escocés de Salud y otro de la Universidad de Kentucky en EEUU.
En el primer vídeo "Sandy has a mini stroke" se ve como Sandy Scarth, un campesino de las islas Orkney, al norte de Escocia, que ha sufrido un ictus transitorio, puede obtener una exploración de una neuróloga del Hospital 'Aberdeen, mediante una videoconferencia, eso sí, acompañado de su médico de familia.
En el segundo vídeo "Jeanie breaks her ankle", una mujer de 86 años se tuerce el tobillo en un surco de tractor con el resultado de fractura. Jeanie Brown vive a dos horas del hospital más cercano, pero con el apoyo de una "casualty manager" y de una doctora a distancia el caso se resuelve localmente sin necesidad de traslado.
El College of Medicine (UofK), en su cartera de servicios, ofrece un programa de Telecare que abarca 10 especialidades, con el que pretende extender sus servicios especializados por el territorio mediante una red de centros de videoconferencia, con una enfermera especializada que actúa como si fuera un apéndice del especialista, el cual no se mueve del centro universitario. En la página web del College hay un lugar donde se describe el protocolo del sistema: "What happens in clinic". El modelo de negocio, en este caso es: más proximidad, más servicios, más mercado.
Evaluaciones
La evaluación de estos sistemas que aproximan servicios mediante las nuevas tecnologías tiene un problema original que dificulta su lectura. Por un lado es evidente que casos que para resolverlos requieren desplazamiento, ahora se pueden abordar de manera local, y eso, de entrada, parece coste-eficiente. Pero por el otro lado, la proximidad de los servicios al ciudadano, como bien saben los de la Universidad de Kentucky, siempre genera nuevas necesidades, y por ahí los nuevos servicios pueden ser netamente expansivos.
Dicho esto, les facilito 4 valoraciones sobre el impacto de la telemedicina en general (no sólo videoconferencias), revisiones que se las tienen que ver con las contradicciones comentadas:
- Effectiveness of Telemedicine: A Systematic review of reviews. Abril de 2010 en "International Journal of Medical Informatics". De 80 estudios revisados, 21 dicen que la telemedicina es efectiva.
- A Systematic review of Economic Analysis of telehealth services using real time video communication. Agosto de 2010 en "BMC Health Services Research". Este trabajo se centró sólo en el impacto de las videoconferencias en la práctica clínica y encontró que de 36 artículos revisados, 22 (el 61%) eran coste-eficientes.
- Therapeutic Videoconferencing Intervention for the treatment of long-term conditions. Noviembre de 2010 en "Journal of Telemedicine and Telecare". Revisión centrada sólo en el uso de la videoconferencia para pacientes crónicos. Se han encontrado 8 ensayos clínicos (RCT) que dicen que los outcomes clínicos son comparables (se entiende que entre acción virtual y presencial), mientras que la satisfacción por la práctica clínica virtual es más alta entre los pacientes que entre los profesionales.
- Systematic review of studies of the cost-effectiveness of Telemedicine and telecare. Changes in the economic evidence over twenty years. Junio de 2011 en "Journal of Telemedicine and Telecare". No evidencias de coste-efectividad.
Discusión
Tras el éxito de la teleasistencia en su versión de telealarmas con servicios, ahora le toca el turno a la videoconferencia como un medio para aportar servicios especializados más allá de sus limitaciones habituales.
Hay que reconocer que nuestro sistema de salud local ha sabido desplegar una atención primaria muy cercana al ciudadano y al territorio, y además ha conseguido que, en muchos lugares, los servicios especializados hayan salido de los hospitales de referencia. La cuestión ahora es si el uso de Telecare en su versión de videoconferencia nos permitiría no sólo mejorar accesibilidades, sino además abaratar costes y ganar eficiencias. Pero después de ver los trabajos de evaluación, supongo que ya se dan cuenta que si hacemos buenos programas de Telecare aproximaremos servicios y haremos más felices algunos pacientes, pero debemos tener claro que de recoger ahorros más nos vale que no nos hagamos ilusiones.
Para el próximo lunes 8 de abril he preparado una entrevista a Tino Martí, @ tinomarti, auténtico artífice de esta serie de "Práctica clínica virtual", que nos explicará su modelo teórico y las perspectivas.
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